No juzguen la selección dispuesta, era joven y inexperto. Por cierto, el primero que me diga que tengo caligrafía de niña... golpe de remo!El siguiente paso sucede normalmente a cámara lenta: la persona que te ha usufructuado tu lista, tras consultarla, te pregunta que: "¿Por qué llevas una lista con los discos qué quieres", tú pestañeas y pones cara de "por lo menos no destripo niños con un cuchillo oxidado los martes de los meses bisiestos". En ese momento pueden ocurrir dos cosas: que la buena persona te devuelva la lista con cara de resignación pensando que debe alejarse de ti lo antes posible o, si hay suerte e intereses sexuales, que esa persona le guste el contenido y empiece a preguntar. En cuyo caso recomendamos buscar un párroco, algo azul, algo prestado y algo nuevo. Aunque cuidado que puede que se encuentren con un espécimen igual que usted, que busque aunar esfuerzos para tachar discos de su propia lista y después huir cual Dioni del acetato.
No se lo van a creer, pero el bueno de Tolstoi empezó este librito como una lista de discos, pero una cosa llevó a la otra y se le fue de las manos (más de 1.000 páginas)- Cantidad y variedad: la lista tiene que ser infinita, siguiendo la receta de los petit suisse: "a mí me daban dos". De tal modo que cada vez que consigamos un disco y lo tachemos (no hay nada más satisfactorio) hay que añadir otros dos; así muy pronto tendremos que pasar a una página nueva e ir haciendo más espacio en la cartera. Señores, buscamos un efecto parecido al pozo sin fondo de la "Casa Misteriosa de Springfield" donde desaparece Ozzie Smith en cierto episodio de los Simpson. También es importante no dejarse fuera ningún estilo: Pop, Rock, Garaje, Soul, R&B, Canto gregoriano... todos deben estar representados para evitar al típico listillo (que sólo tiene un par de discos más que tú en su discoteca) decirte: "no me puedo creer que no hayas encontrado este álbum, pero si estaba baratísimo y ahora no hay quien lo encuentre". Naturalmente añadir discos imposibles de encontrar puntúa doble o triple. No hablamos de primeras ediciones, sino de auténticas entelequias musicales como la edición completa y terminada del Smile de los Beach Boys (tal cual la tenía en la cabeza Brian Wilson), el disco de la reunión de los Beatles en 1978 o el que grabaron los Hi-risers producidos por el enano buceador (conocido como The Torrezno Session). Si alguno de ustedes consigue dar con algunas de estas rarezas, debería ir a Nueva York a desentrañar el misterio de los cocodrilos en las alcantarillas o sustituir a la virgen de Lourdes, porque tendrían mucho futuro como hacedor de milagros y curanderos de verdad, de los que sanan imponiendo las manos.
Metáfora nada sútil sobre lo infinita de nuestra lista. No tiene nada que ver, pero no puedo resistirme: "Mattingly, aféitese las patillas"- Situación: se recomienda hacerle cuantos dobleces sean necesarios a la lista e introducirla en la cartera, de tal modo que siempre permanezca a la vista y sea utilizada en la tienda de trato más familiar y ambiente agradable. que encontremos. Otras localizaciones son siempre tenidas en cuenta, pero siempre tienen que responder al siguiente cuarteto: gafas, testículos, billetera y reloj, ya saben, la señal de la cruz pagana que tanto gusta al bueno de Clint Eastwood en Gran Torino (vayan a verla, por favor).
Dos mozas comprueban que aún no han conseguido el disco de "Federico Jiménez Losantos y Pedro J. cantan villancicos de navidad". Pobres, les queda mucho camino por recorrerVuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein

























