viernes, 23 de octubre de 2009

Perdidos en garajeland


Gracias a los analizadores de páginas web uno puede avistar un montón de gente que se pierde en su búsqueda real y finalmente viene a parar precisamente aquí, a este querido, a la par que modesto, blog. Es para ellos esta pequeña ayuda, reconduciendo a esta pobre gente (que se le va a hacer, estamos dotados de un gran sentido de la ayuda al prójimo) que con una historia humana detrás ha caído por error en nuestra web. Ojo, esta asistencia está patrocinada por el INEM en forma de cursillos de asistencia obligatoria y dotada de seis créditos de libre erección universitarios canjeables por asignaturas como “Topografía no topográfica”, “Historia universal de Navarredonda” y “Ciencias de la Oliva“. El trabajo será desagradecido, pero una sola alma auxiliada habrá merecido la pena. Según parece, y con las gafas de ver de cerca puestas, este mes de Octubre ha sido bipolar: gente buscando porno y como suicidarse con Tryptizol. Queridas vidas anónimas, el departamento de garajeland a sus pies.



Miedo me da que nuestros lectores potenciales busquen cosas como esta, más que nada porque fue nuestro disfraz en los carnavales 97/98


suicidarse con tryptizol”: Querido lector, si ya pasó por garajeland antes de escribir semejante frase en el navegador le entiendo perfectamente. En cualquier caso, yo probaría a leer el prospecto y no hacer caso de ninguna de sus indicaciones, ayuda bastante.

“¿os va bien el tryptizol?”: A nosotros sí, gracias. No hable con Nick Drake, y si lo hace con el de arriba, nos cuenta que tal le ha ido.

porno enanos – rapidshare”: Muy buenas. Solemos utilizar megaupload para la subida de archivos. Verlein no pasa del uno sesenta, pero desconozco si grabó en porretas alguna película. Visite www.pornoenanosrapidshare.com quizá allí le ayuden.

fotos de travestis en pijama”: Desconozco el método de reconocer a un travesti si no es mirando su churro. Es fácil contactar con uno mediante las páginas de contacto de los periódicos, quede con él y cuando averigüe su condición le hace usted mismo las fotos vestido.

señoras pechugonas videos”: Escriba lo mismo en youtube. El resultado puede llegar a satisfacerle.

cuantos...años...tiene..este..grupo..rolling stones”: Me encanta su forma de poner puntos suspensivos. Contestando a su duda: Depende, creo que sus componentes no nacieron el mismo día, pero en antaño eran jóvenes, no hace mucho rondaban los sesenta y desde entonces me he despreocupado de su edad. Aquí se detallan sus fechas de nacimiento. Buena suerte.

cantante con boina, concierto en vivo, rock en ingles”: En este bloc solo este responde al perfil que busca, si no le convence pruebe con Downliners Sect. Me surge una pregunta: ¿algún concierto no es en vivo (salvo la última gira de Madonna)? Por favor no conteste, que luego me pongo a Iker Jiménez y no pego ojo.

desenlace final de la guerra de los chicles”: Hola, creo que todo acaba cuando a la chica guapa de la clase le tiran al pelo un boomer de natillas y no le queda más remedio que cortarse la cabeza ante el intenso olor a aroma de canela que deja en el aula de segundo be. O eso, o tendrás que comprarte el libro para aprobar. Somos majos, pero no el rincón del vago.

bar jamón boda de estibaliz en 2009”: ¿Estíbaliz se casa? ¿en el bar jamón? ¿y nosotros sin saberlo?. No vaya a ese bar, su género está salado, los panchitos revenidos y la cerveza la ponen sólo de espuma; por no hablar de los baños, que compran papel del barato, el que raspa.

fabula pero q tengan sentido cortas”: Sí, en garajeland se escriben fábulas, ya que tengan sentido... Compre alguno de los libros de Aznar y no permita que desaparezca el formato en papel buen hombre/mujer/travesti en pijama.

listado de becas de libros 2009 del colegio santisima trinidad alcorcon madrid”: Verá: nosotros estudiábamos en el de al lado, y ya se sabe lo de la rivalidad entre vecinos. Amablemente le pido que largo de aquí, no pensamos ayudarle. No obstante gracias por su visita, y vuelva cuando quiera.

edredones de transformers”: Si se refiere al disco de Lou Reed, son las sábanas más recomendables para que su hijo piense en la heroína, en travestirse, hacerse amigo de alguien con el pelo blanco y quizás construir un pequeño fuerte con el edredón nórdico.



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jueves, 15 de octubre de 2009

Fondo de Armario ( II)

George Harrison - I'd Have You Anytime (1970)


Recuperamos hoy la pieza perdida del Beatle místico y que participó en los Simpson para decirle a Homer que era 'muy salaó'.

Nombre: I'd Have You Anytime
Autores: George Harrison & Bob Dylan
Fecha de grabación: mayo/agosto de 1970
Productores: George Harrison y Phil Spector
Ingenieros de Sonido: Ken Scott, Phillip Mcdonald y Eddie Klein
Músicos presentes en la grabación: George Harrison: voz y guitarra.
Músicos que probablemente estuvieron en la grabación
: Eric Clapton (guitarra), Klaus Voormann, y Carl Radle (bajo); Gary Wright, Bobby Whitlock, Billy Preston, Gary Brooker (teclados), Ringo Starr, Jim Gordon, Alan White (batería).
Músicos que grabaron las otras canciones y como son tan buenos, conocidos y me ha costado recopilarlo, pues lo pongo aquí: Peter Frampton: guitarra; Dave Mason: guitarra; Phil Collins: percusión,; Pete Drake: Pedal steel; Bobby Keys: Saxofón tenor; Jim Price: trompeta; Badfinger: guitarras rítmicas y percusión.
Arreglos de orquesta: John Barham.
Datos extras: todos los que grabaron en este disco tenían que lucir melena y barba larga . Naturalmente Harrison proporcionó el peluquín adecuado a Phil Collins, que con 19 años recién cumplidos ya grababa con un grande y sufría problemillas de alopecia.


George HarrisonGeorge mirando al jardín y descubriendo que alguien le ha pisado las petunias.



Dicen los críticos y listos en general que saben de esto de la charanga que All Things Must Pass es el mejor disco de un Beatle en solitario. En Garajeland ( que no somos ni lo uno ni lo otro y pese a que esto parece un blog de música, en realidad es una excusa para travestirnos en las entregas de premios) sólo podemos responder como Lisa cuando se le pregunta sobre cómo se vive en generación de los que ni sienten ni padecen: "bueeeeeeeeno". Resumiendo: All Things Must Pass es una obra maestra, pero no menos que Plastic Ono Band o Band On the Round. Nosotros apoyamos a todas las obras maestras por igual. Si insisten les susurraré que el disco de Harrison es uno de mis favoritos de siempre (suerte que tienen, mi compañero sólo les reconocerá que es uno de sus álbumes favoritos de este buen señor grabados en 1970 y, aún así le apreciamos).

Si nos dejamos de zarandajas, All Things Must Pass es un grandísimo disco de un músico en estado de gracia. George nunca tuvo mejor cancionero a su disposición para una grabación ( y se dejó por el camino joyas como 'Not Guilty', que aunque fue grabada posteriormente siempre he preferido la versión casi desnuda -en realidad prefiero casi todo lo que venga casi desnuda- del Anthology 3 de los Beatles) o un elenco de músicos tan numeroso y de tanta calidad. Si la nómina de músicos tenía famosos a cascaporro, tampoco hay que olvidar la figura de Phil Spector que aplicó su consabida fórmula de grabar canciones con el muro de sonido en todo su esplendor (acumulando docenas de músicos e instrumentos), desplegando su magia que tan bien sentaba a las canciones de Harrison (excepto en algún exceso propio de la época) y asustando al personal con la mágnum que guardaba cerca de su pecho, como recordaba en sus memorias Eric Clapton.


Recapitulemos: tenemos un compositor en el mejor momento de su carrera (tras años de ninguneo en Los Beatles por parte de John y Paul, que si dejaron pasar gemas como las que hay en este disco pese a que muchas ya estaban compuestas por George antes de 1969 sólo merecen un golpe con una toalla mojada en el morroplastio), excelentes músicos y un productor que lo mismo te saca una obra maestra que desenfunda la pipa cual pistolero del eclipse, pero: ¿es conocido este disco por todo eso? Pues sí y no. Porque la fama se la llevó el tremendo pelotazo comercial que fue 'My Sweet Lord'. Ya saben: número uno hasta en chorrilandia. La canción que puso a Harrison hasta en las discotecas del salón de todo quisqui, incluso en aquellas donde sólo había un disco de villancicos y el que regalaban con almacenes Latorre; aunque también fue un dolor de cabeza para Jorgito, puesto que tuvo que admitir que 'se había inspirado' en una canción de las The Chiffons y pegar derechos de autor, pero ¿quién no conoce esta canción si se la tarareo? Probablemente sólo contestaría 'no' un muerto. ¿Saben dónde estaba situada I'd have you anytime? Pues justo antes de 'My sweet lord'; es decir: condenada al ostracismo.


George Harrison Bob DylanOculten a los niños en sus casas, cierren puertas y ventanas y recen lo que sepan: Bob Dylan está sonriendo (bueno, esboza una sonrisa que ya es...).


Pero todo eso también es irrelevante. La canción es formidable, tanto si se analizan sus pormenores como si se disfruta sin ambages. Si hacemos lo segundo, destaca que fue compuesta a medias por Dylan y Harrison, en un esfuerzo común cual pareja del Pressing Catch en unos años donde uno y otro se lanzaban guiños (el propio Harrison grabó la canción de Bob 'If not for you' en el mismo disco) y ha sido de los pocas personas que consiguió tener una relación próxima con el Duluth, que es famoso por contestar a preguntas como "¿Como estás Bob?" con respuestas como: "Patatas traigo".


Volviendo a la canción, esta maravilla de melodía dulce y pausada mezcla perfectamente la letra que se lamenta de un amor perdido con una música casi etérea. Una combinación exquisita que también demuestran la voz de George y la guitarra solista de la canción (un Clapton increíble pese a estar en una de sus épocas de drogadicción más duras), ambas fundidas elegantemente en cada final de la estrofa dejando un efecto Norit en el oyente que tarda un rato en disiparse. Aunque quizás lo que más me gusta de la canción es precisamente lo que casi ni se aprecia: la batería, la percusión y la guitarra acústica; que tejen el perfecto manto para que el resto pueda destacar, algo así como un como los que se quedan abajo en los castillos humanos.


GeorgeHarrison Phil SpectorReunión de notables: el de la izquierda se me parece irremediablemente a José Antonio Camacho (ahora mismo entrenador del Osasuna), Harrison ganó el premio Pantene de ese año y Phil Spector podría pasar perfectamente como el solitario disfrazado.



Esta sencilla canción se me hace de escucha obligada cada cierto tiempo. No diré cuándo, pero así es la vida señores: a veces apetece escuchar esto, a veces lobotomizarse con 'Sister Ray' y en ciertos momentos, el 'Buenas Noches Señora' de nuestro gurú Bertín es lo más apropiado. Lo más difícil es acertar con el momento. Una pista: la tercera opción no es la más adecuada en una entrevista de trabajo.





Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein

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miércoles, 14 de octubre de 2009

Los Young Fresh Fellows nunca permitirán que nos deprimamos



Young Fresh Fellows - The Men Who Loved Music (1987)

No hace mucho se habló en estas páginas sobre los Young Fresh Fellows, pero cosas del verano y la falta de nuestro más fiel público: los jubilados que nos visitan en los intermedios de Saber Vivir, el grupo pasó de puntillas y quizás no lo merezcan. Estos chavales de Seattle han pasado por muchos estados de humor en sus ya veinticinco años de carrera, lo que les hace compositores de unos... bueno, un montón de discos. Seguramente no sea ninguna exageración decir que en estos tantos años, pocos grupos hayan alcanzado el grado de diversión y frescura que ellos; lo dice mucha gente, y hasta donde llega mi conocimiento, ni Jaimito Borromeo ni Angel Garó lo han dicho, punto a favor. La elección entre todos los seleccionables es The Men Who Loved The Music, no por su largo título, mis razones son simplemente que tenía que elegir uno entre toda su discografía, pero los motivos para escucharlo son muchos más, en pocas líneas diré alguno (por lo que se pueden saltar dos párrafos). Desde mi parcial punto de vista todos son muy objetivos.



El grupo en la contraportada (Scott, Jim, Tad y Chuck), los padres de Scott le dotaron de un carácter amable, un gran sentido para la melodía pop, pero la fotogenia de Juan Tamariz


Algunos conocerán a Seattle como la ciudad que está en la esquina Norte de EEUU, otros como la ciudad del grunje, algunos por ese pirulí que aloja un Rodilla (información no contrastada) en su interior y otros simplemente por ser la ciudad de los Sonics y el mejor garage que se ha hecho nunca. Scott McCaughey crece bajo la influencia de todos los grandes grupos de su ciudad que en la década de los sesenta pusieron patas arriba el concepto de música pop llevándola hasta unas dosis de salvajismo que aun no se conocía fuera de tan lluviosa urbe. Además, tiene una capacidad innata para asimilar todos los estilos de los grandes grupos que ha escuchado durante su vida (ahí están desde los Beatles y los Kinks a NRBQ, Badfinger o Elvis) y rendirles tributo en forma de grandes canciones que evocan a todas sus bandas favoritas pero con un estilo inconfundible e inimitable.



Ya con Kurt Bloch la cosa se desparrama, Scott con un gorro de punto y Jim intentando imitar a algún personaje de Sensación de Vivir

Los Young Fresh Fellows se forman en 1982 y siempre ha contado con músicos realmente excepcionales con sus propios instrumentos y también con los de los demás, Tad Hutchinson, Jim Sangster y Chuck Carroll, que abandonaría al grupo después de este Loved Music. El éxito de ventas les has sido injustamente esquivo, pero a cambio han ganado una buena legión de seguidores, muchos grupos que les citan como sus favoritos y quieren trabajar con ellos, y han contado con una total libertad creativa (míticos son los créditos del New Adventures In Hi-fi de REM en donde varios músicos participantes aparecen por cortesía de sus discográficas, salvo Scott, que aparece por cortesía de Christy, su mujer) que les ha permitido hacer lo que les diera la real gana, en especial Scott y sus múltiples colaboraciones y proyectos, los Minus 5 o REM son quizás las más conocidas, que dan para escribir un libro tan largo como Fray Perico y su Borrico. En el año ochenta y siete publicarían este tremendo lp (primero con Frontier y con otro berraco a tener en cuenta: Conrad Uno en la producción) que contiene algunos de los mejores momentos de su entretenida carrera musical.

Algunas razones para escuchar The Men Who Loved The Music son de tanto peso como las teorías de Darwin (chúpate esa Texas): La primera y muy importante es la casi total imposibilidad de fallar al otorgarle una etiqueta musical, para gente como yo que le cuesta tanto hacerlo, puedo decir abiertamente que tiene garage, country, powerpop, rock and roll, y todo con el especial sentido popero de las composiciones de McCaughey. La segunda es las dosis de humor que desprenden en todos sus discos, a veces se les tacha de tomarse muy poco en serio, pero los humoristas que entregan los premios Nobel hacen justo lo contrario y no por ello se les aparta cuando reparten los canapés. La tercera, pero no por ello menos significativa, es que desde su estupenda “Taco Wagon” se han convertido en todos unos expertos en la degustación de tan rellena pieza culinaria, sus fotografías en el myspace son prueba de ello. La cuarta será exagerada, pero gente como esta es muy necesaria en el triste panorama musical actual.



Algunos aseguran que después del salto hubo tres lesiones simultáneas (incluyendo la triada)

La última, y según se mire, para algunos serían las canciones. El aire campero y cervecero de “Hank, Karen And Elvis” (alusión a los fundamentos de la forma de idolatrar a las estrellas en su país) y “Ant Farm”; ponerse sarcásticos con “TV Dream” y ese carrito donde poder arrastrar la tele por toda la casa; otras con el optimismo reinante en la mayor parte del disco hace que se les coja cariño, “Unimaginable Zero Summer” (colaboración de Terry Adams al piano) o “I Don´t Let The Little Things Get Me Down” son prueba de ello; tampoco los aires garajeros pierden ápice gracias a las primeras colaboraciones de Kurt Bloch con el grupo: “Just Sit”, la absurda y no por ello menos encantadora “When The Girls Get Here” en donde pretenden hablar con chicas sobre circuitos integrados para demostrar lo listos que son; títulos alusivos a Ringo, y hasta un modesto éxito comercial: "Amy Grant", dedicada con humor a la cantante cristiana de mismo nombre. Puede que solo sean treinta y cinco minutos, pero no encuentro forma mejor de disfrutarlos, cada vez que termino de escuchar el disco me pregunto si los Young Fresh Fellows son los hombres que aman la música o es al revés: la música quiere a los Young Fresh Fellows.

Como complemento de la jugada, los Young Fresh Fellows van a estar de este mes de Octubre presentando su último (y otra vez recomendable) disco. Aprovecha si te cae alguno cerca. Estas son las fechas y localizaciones:

Viernes 16: Bilbao. Kafe Antzokia
Sábado 17: Vitoria. Helldorado
Domingo 18: Gijón. Casino
Jueves 22: Valencia. Wah Wah
Viernes 23: Murcia. 12 & Medio
Sábado 24: Madrid. El Sol

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jueves, 8 de octubre de 2009

El hombre que se creía perro y otras historias mucho menores


Dr.Dog – Easybeat (2005)

Muchas cosas han pasado en estos meses de asueto, primero las vacaciones que nunca se saben cómo van a salir y, segundo, el asuntillo del traje de cóctel y los Premios Peluquín, del que fue relativamente fácil embutirse en él, pero francamente complicado salir. Lo probé todo desde el insulto hasta la grasa pequeña Lisa. Al final, opté por el el viejo truco de 'sale a rosca' con satisfactorios resultados en el resumen, pero si se indaga algo más hay varios brazos desmembrados, como si de una peli de zombies se tratara.

Con todo esto como bagaje he decidido que, tal y como mi compañero perpetró hace unos meses, hacer partícipes a nuestros lectores de la máxima adicción que vengo sufriendo últimamente y que está a la altura del régimen de cucharadas de Nesquik que sigo tomando para el desayuno. Mi adicción no tiene la enjundia ni la campechana aristocracia de The Duke and the Dutchess, de hecho el nombrecito del grupo que me tiene loco es de los pocos que queda igual de mal en inglés que en castellano (Dr. Dog), pero debo reconocer que he sucumbido totalmente a su música tras ingerir masivamente su disco Fate (2008) y posteriormente Easybeat (2005) y, como cuando me convertí al Raelismo, he pasado de mirar a dicho grupo con una mezcla de recelo y curiosidad a propugnar su adoración como Homer al líder que lo sabe y lo puede todo.

En las casas de apuestas de Londres está 12/1 a que el baterista se desparrama por el suelo en lo que el perro de la foto ladra



No es sólo me parezcan buenos, es que me ofrecería como pipa para alguna gira ( con resultados menos desastrosos que el Nota con Metallica) si fuese necesario. Por si no lo saben opté al premio Vaguno 2006 y me tuvieron muy en cuenta para la edición de 2007, así que imaginen lo fuerte que me ha tenido que dar con estos muchachos para ofrecer mi fuerza de producción así de primeras, a mi padre le daría un pasmo si se enterara.

Para saber el porqué he comprometido mi sano juicio a estos señores he buscado una frase corta y sencilla que resuma un concepto, lo más cercano que he encontrado es: "son de Filadelfia y uno de los guitarristas lleva sobrero de la estepa rusa". Seguramente esto les resuelve la duda lo mismo que si les menciono: "conozco a un chico que se parece a Portillo y estudia Topografía", pero en este caso nos sitúa bien a Dr. Dog, unos tíos que hacen pop de alto octanaje, anclado en el pasado pero que no suena antiguo, que llevan ropa de invierno en plena de ola de calor. Si no fueran músicos las vecinas les señalarían con el dedo, pero como lo son, la cosa se queda con que son excéntricos.


Como todo esto me está quedando más denso que el programa de Dragó (con menos cultura japonesa y gatos, aunque todo se andará, hagamos un poco de historia: Toby Leaman, bajista y Scott McMicken, guitarrista y ambos residentes en Filadelfia montan un grupo con influencias en los Beatles, Beach Boys y The Band (qué tendrá la letra B del alfabeto que está llena de próceres) y en general el pop de los sesenta. Consiguen un guitarrista más y un baterista (se ponen motes cada uno de ellos, todos empezando por T -no me digan que no son tan adorables para cómo mínimo ponerlos al lado de la bailadora de flamenco y el toro encima de la tele), autoeditan su primer disco, un crítico de NY Times ensalza este disco del que hablamos, el resto de críticos se les unen; comienzan a ser teloneros de bandas como los Black keys o Racounters, tocan en Conan O'brian un par de veces, sacan Fate el año pasado y se convierten en una de mis bandas favoritas. premio para el que me diga la frase menos relevante de este párrafo.


Vale, sí, es difícil abstraerse de la teoría de la navaja de Ockham y si escucha de pasada a Dr.Dog lo primero que le venga a la cabeza es: Beatles. Lo bueno es que si se les presta la debida atención, el resultado es mismo. No es que imiten a los Beatles o suenen como ellos, es que da la sensación de que avanzan hacia el mismo sitio que los Fab Four entre 1965 y 1970. Cada vez que reviso a estos loco tengo la permanente sensación de déjà vu en mi cabeza, empiezo a pensar que así es como McCartney terminaría una canción o que esa es la crudeza que Lennon pondría en una melodía. Puede que me esté pasando, pero a veces tengo la sensación que la muerte me acecha (como al abuelo Simpson), sólo que la mayoría de las veces es sólo Maggie. Lo peor de todo este asunto es que sería injusto. Obviamente recuerdan a los Beatles más experimentales, pero también a los primeros Pink Floyd a Millenium o Yellow Balloon y un montón de grupos más. Tienen un encantador sonido añejo (baterías con sordinas imposibles, slides harrisonianos, bajos con swing) y unas melodías absolutamente desarmantes. Un grupo con semejantes armonías vocales no puede ser malo.

El típico gesto cariñoso aprendido en Leningrado mientras se hacían una beca de estudios. En España le hubiéramos dado una colleja que le conectara las orejas con la nuca y habríamos mentado a su madre... distintas apreciaciones del cariño.


Mucha cháchara ( o bulebú chachau que diría el añorado Gil-Kong), pero no sabemos qué ofrece Easybeat. Pues de primero un ejercicio de pop sin fisuras: 'The World May never Know' que envuelve en una melodía casi hablada en coros merseybeat, una batería que parece de juguete y un piano que fulmina tu mente con un pensamiento: Lady Madonna. Una de las mejoras cosas de este grupo es su variedad, entendida también en términos de voces solistas: la infantil y delicada de Scott McMicken en contraposición a la soulera del bajista Leaman, que demuestra todo el potencial en premeditadamente improvisada 'The Pretender'. Nuestro amigo Leaman navega rompiendo la voz una y otra vez en una melodía llena de detallitos de guitarras camperas y melodías épicas. Yo no meto tantas cosas ni en las ensaladas de final de mes. Variada, rupestre y juguetona es 'Oh No', sencilla sí, pero coronada con una coda más propia de tiempos de casacas de colores y guateques sin el hijo pequeño de Cuéntame (afortunadamente).

'Easybeat', además de dar título al disco es la canción más ambiciosa, con una estrofa que desemboca en un puente que debería figurar en las academias de pop (con Brian Wilson de director y Zach Morris de alumno estrella), en el estribillo conviven toques de la guitarra de Harrison con todos los trucos que tendría la canción perfecta y de la psicodelia más sesentera, influencias que comparte con 'Fools'life', que podría pasar por una canción de Arthur Brown sin máscaras de mini-hostilidad y fuego.


El de la tienda muy contento sí, pero parece ser que luego se extraviaron unos cuantos elepeses y se vio salir al pequeño de las gafas con unas sospechosas nuevas orejas redondas de color negro...


Argumentos distintos utiliza 'Say Something' que guarda semejanzas con el Neil Young más despreocupado y lo mezcla con el bostezo de Lennon 'I'm only Sleeping'. Entonces es cuando Dr. Dog guarda su truco más ladino, uniendo la melodía principal con un estribillo impactante, épico, pero al mismo tiempo como dejado de la mano de Dios y pleno de acierto. En dos brochazos han demostrado la teoría de que el estribillo perfecto viene a ti, no hay que buscarlo. Algo que Coldplay dejó de entender allá por el año 2000. Para bajar semejante pistón (con el punteo final sufro todo tipo de apariciones marianas) se utiliza 'Today' y funciona lo mismo que verte dos horas seguidas de Playhouse Disney con tu sobrina de cuatro años; un paseo por el parque que te congracia con el resto de los humanos y que juega de manera soberbia con las dos voces solistas. El final está cerca y debe ser intenso, melancólico y no a la manera del último anuncio de Eau de Lancaster, sino como una especie de 'singalong' que termina con una frase tan cósmica y filosófica como: 'We're part of the dream'. No es el final de 'The End', pero es una gran aproximación, algo así como mi imitación de George Clooney haciendo el anuncio de Nespresso (al menos ladeo el cuello igual), pero en bueno.



Quizás no sean más que cinco músicos más que competentes en lo mejor de su creatividad con un par de discos más que recomendables, pero yo veo manos negras hasta en una elección de presidente de comunidad y creo que un día se destapará el pastel y estarán implicados Macca, Lennon, Harry y Ringo (y Yoko Ono tendrá la culpa, naturalmente). Todo se sabrá, salvo que a mí no han engañado,que yo elegí Beta cuando tuve que elegir, por el amor de Dios.


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Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein
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miércoles, 7 de octubre de 2009

Los hombres mágicos de la calle de la piruleta



Blues Magoos - Psychedelic Lollipop (1966)

Vaya por delante empezar con unos cuantos tópicos: Las toallas portuguesas ya no secan como antes, todos los franceses vuelcan camiones de fresas, todas las fábricas de zapatillas están en Toledo, el Bronx es un lugar peligroso, la gente en España va vestida como Curro Jiménez (trabuco no incluido)... Quizás la que concierne al Bronx ha sido desmitificada por unos cuantos programas del tipo “(ponga aquí el gentilicio de su ciudad) por el mundo”, pero a principios de los sesenta es posible que algo de razón tenga tan exagerada afirmación, me explico: Por esos barrios ya de por sí abundaba gente de esa que se te cuela en la panadería o a la que te despistas te quita el radiocasete del coche, si a esto le sumamos una buena cantidad de inmigración, excesivo paro y dejadez de los servicios públicos de la zona, se puede afirmar que la tasa de criminalidad en el vecindario no iba para bien (son cosas que pasan dirán algunos). Este panorama es el de 1964 en Nueva York, y ahí se forman los Bloos Magoos, un grupo cuyo nombre hace menos gracia cuanto más lo escuchas, pero cuyo sonido puede llevarte a un mundo mucho mejor.

En un principio el paquete de Malboro de la foto no iba a tener tanto protagonismo, pero a falta de vender discos cualquier reclamo es bienvenido




Un quinteto que como en todos los inicios de cualquier banda tiene que echar a alguno de sus miembros para que la cosa funcione (aunque eso no es lo que suelen pensar los que se van al paro, que se lo pregunten a Pete Best); normalmente es el batería, y mira por donde aquí se cumple: a John Finnegan le dicen que le sustituye Geoff Daking, y Mike Sposito entra como nuevo guitarrista. Aunque realmente los capos del grupo son los que se mantienen, y ahí siguen el vocalista y teclista Ralph Scala, un guitarrista de diecisiete años a falta de aprobar la química de bachillerato, Emil “Peppi” Thielhem; y el bajista Ronnie Gilbert. Cinco chavales bien arreglados, con finas corbatas, pantalones planchados con la raya al medio y el corte de pelo que popularizaba Brian Jones; pronto empezarían a dejar con cara de asombrosa pasmosidad a todos los presentes que se animaban a asistir a alguno de sus lisérgicos conciertos.

El fondo fue proporcionado por Pinturas Recio S.L., empresa a la cual afectó de forma notable la crisis y una falta sustancial de colores en su catálogo (les aseguro que era blanco y negro, no lo vi con mis propios ojos)


El grupo comienza a ser muy conocido por los antros nocturnos de otro barrio de aupa, ahora conocido como el barrio de ambiente y negocios derivados, el Greenwich Village, en donde empiezan a llamar la atención de discográficas gracias a su sucio sonido garagero mezclado con la creciente psicodelia que tanto se llevaba en esos días. Gracias a un buen consejo el grupo cambia de nombre por el de Blues Magoos y graban su primer single para la neoyorkina compañía Mercury Records: “(We Ain´t Got) Nothing Yet”, ahora convertida en un clásico del garage gracias a su reconocible riff de guitarra, en su momento gozó de gran popularidad en el país que inventó la comida dentro de un ataúd de porexpan, alcanzando el número cinco en ventas. Dicho single se convirtió en preludio de este primer largo, que posee algunas canciones realmente estupendas: a la ya citada “Nothing Yet” se le sumaban orgias psicodélicas pre Velvet como “Tobacco Road” (versión de los imprescindibles Nashville Teens) o “Love Seems Doomed” (El lector observador que vea sus iniciales ya sabrá por donde van los tiros); en algunas como “Queen Of My Nights” el trabajo de Scala en el teclado hace que uno se derrita; el guiño bluesero de “Worried Life Blues” es del todo recomendable, y la versión del “I´ll Go Crazy” de James Brown tendría que ser obligada en la entrada del dentista para disfrutarla más si cabe después del chute de la anestesia.

Por si alguien se lo preguntaba, el disco pasó absolutamente desapercibido para las grandes masas, pese a los esfuerzos del texto de la contraportada que les cita como el grupo más excitante de los últimos años, el que marcaría el camino de los siguientes, el camino de los siguientes de los próximos, etc.; y vaya, en parte acertaron, con motivos es esencial en el garage psicodélico, pero tuvieron tanta suerte como los dos euros por semana que pierdo en el Euromillón (ni una estrella acierto). Por si faltaba algo para convertirlo en un clásico es la estupenda portada con piruletas incluidas, camisa de lunares, y un fondo multicoloreado que hará delicias de los compradores compulsivos de lápices de colores. La psicodeliaaaa va a lleeeeegarrrrrr (perdonen, Fernando Arrabal ronda por mi cabeza).

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>>>Pincha y Rescata la camisa de lunares<<<




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viernes, 25 de septiembre de 2009

Premios Peluquín 2009

Buenas noches y bienvenidos a la gala de entrega de los Premios Peluquín 2009, un saludo a los más distinguidos presentes: Presidente, señores del consejo, Su Santidad. Ante esta primera gala de entrega Antonia San Juan no ha podido hacer los honores de presentar tan fastuoso evento, por ello no ha quedado más remedio que nosotros, los responsables de garajeland seamos los encargados de la ceremonia. Los problemas de vestuario han sido insalvables, por lo que 61&49 calza tacones de aguja y ha tenido que aprender los trucos del talón-puntera, mientras que Tomás Verléin viste un escote hasta la ingle. Tras nuestros dos inmerecidos premios otorgados por La Niña de los Murales, y el señor Esquimal Onanista hemos hecho nuestra particular selección de premiados, como ninguno ha tenido el decoro de pasar a recogerlo, que cada cual pinche en su enlace que se le sacude un galardón. Los premiados de este año han sido:

El diseño de los premios es un claro plagio del campeonato de mus de Villavieja del Lozoya 1985, pero se agradece, siempre es mucho mejor que recibir un Grammy



Premio Gazpacho Bertín Osborne: A Mr. Mosstrem por demostrar día a día (y cuando la agricultura se lo permite) que el mundo no es muy de mentira. Se le premia a su vez por su buen oído para el garage y por ser poseedor de una de las colecciones de portadas vinílicas más feas de la península, honor que comparte con Daniel Codonal Fernández, afamado empresario de pan de hogaza afincado en Moraleja del Vino, provincia de Zamora.

Recoge el premio el excelentísimo señor Alejandro Sanz, que no conoce de nada a Mr. Mosstrem, pero se ha enterado de que entregaban un premio en España y no quería perder la oportunidad de acaparar uno al año (que no hace daño).

Premio Bocata de Oreja: A Johnny Lebrel, por su contribución a dar a conocer el saber popular de la Alcarria mientras dirige (más bien que mal según el grado de Mahou Clásica en sus venas) un programa con el mejor powerpop y el peor garage. Se rumorea que acude a sus fiestas patronales con una cuchara, tallada por él mismo a partir de un cucharón, con la que toma sin respirar un bocata de panceta, uno de chorizo y otro de morcilla.

Recoge el premio el excelentísimo director de la guía internacional de 'ciudades con encanto'. Revista, en cuyo número de octubre, se incluye a ******** de Henares, junto con Nueva York y Shelbyville dentro de la lista de las 1.000 mejores ciudades para tomarse un pincho de oreja.

Premio Los Lunares son pa' Lucirlos: a Eva ...y yo que sé... , porque de pequeña quería ser panadera en barrio sésamo, luego quiso ser bailarina principal de la representación de "Tres Hojitas Madre", pero afortunadamente, ahora tiene un blog tan valorado, que Michelín, en su guía Michelín Yé-Yé, le entregará un tercer Yé de oro este mismo mes. Mérito tiene, los franceses no nos pasan ni una.

Recoge el premio toda la excelentísima familia del no menos excelentísimo alcalde de Sevilla que quieren agradecer a la buena de Eva que se acuerde tanto de ellos, más incluso que el propio Alcalde.

Premio Frigopíe: A Esquimal Onanista, por ser el representante de ventas, y a su vez señora de la limpieza, de la única tienda de discos que sobrevive en el noreste de Groenlandia. Su otro gran mérito es una completa convicción en sus principios, defendiendo los comentarios desfavorables vertidos en estas páginas sobre el hermano de John McEnroe: Mark Knopfler.

Recogen el premio en comandita los excelentísimos presidentes de Anchoas Azpitarte S.A. y Polainas Incorporadas S.L., ambos muy agradecidos al esquimal por mantener a flote las dos empresas gracias a pedidos pantagruélicos que proporcionaran comida y abrigo al esquimal y los baratísimos gastos de envío a Groenlandia (a la altura de los que ponen algunos vendedores de ebay).

Premio Jes Extender: A javiercrasher - play it loud, por ser los propulsores de la plataforma NMGECG (no me gusta el calendario gregoriano), argumentando que nuestra era se rige desde el año 1977. Si contactan con ellos recuerden que estamos en el año 32 D.C., es decir, año 32 después de los Clash.

Recogen el premio Billy Idol y su sastre, el cual le medía la pernera del pantalón hasta tocarle el pizarrín. La recogida de este galardón no les hace ni pizca de gracia a ninguno de los dos.

Premio Gafirulas de la Seguridad Social: Al señor Wood, dado sus bastos conocimientos cinematográficos es el actual culpable de que Cayetana Guillén Cuervo sea relegada a presentar un programa bucle dedicado a la saga completa de películas de John Woo. Como moderador no tiene parangón y es el actual sustituto del primo de la novia del presentador de un afamado programa en la radio local valenciana dedicado a la tertulia musical (sensacionalista, por supuesto).

Recoge el premio el excelentísimo señor Adrian Affilou acompañado de las chicas Chin Chin, que nos deleitarán con un número musical a ritmo de You Won't See Me de los Beatles (versión remasterizada).

Premio de los Ultramarinos: A Pepo, porque gracias a un excelente gusto por el mejor pop dejó de lado una mala vida donde era conocido como “el calaveras” en los billares circundantes a la Gran Vía madrileña, sus deudas le pusieron en el buen camino y ahora escribe como nadie en un blog que actualiza cuando puede.

Recoge el premio el ilustre Borja Pérez Rodríguez, conocido de pepo por parte de primo segundo, ahora gerente de una ruinosa empresa de gambichuelas y a su vez, segunda productora de tiza para los tacos de billar.

Premio Marqueses de Urquijo: Al Enano Buceador, por haber dejado de ser el reconocido amante, discográfica y sexualmente, de Marujita Díaz. Tras su romance, pasó a compartir el mejor Blues y ser máximo asistente en los conciertos Surf de la meseta; inconfundible por ir enfundado en una camisa Hawaiana, las bermudas de oferta que vendía Galeprix en la temporada de Otoño 1993 y unas Yuma´s blancas, pero decoradas por dos amigos de Poli Díaz.

Recogen el premio el excelentísimo fantasma de los marqueses de Urquijo y el, no menos excelentísimo, José Antonio Camacho. El primero porque es gran experto en estar sin estar y el segundo porque las espantadas no tienen secretos para él.

Premio Ortega Cano: Al Señor Insustancial, por salir de un coma inducido donde veía un sin fin de concursantes de El Bus reproducidos por esporas, todo ello provocado por tomarse dos cervezas de trigo mientras veía medio programa presentado por Jorge Javier Vázquez. Al término de ésta, su inconsciencia, le dio por escribir en un blog y lo hace de rechupete, por ello ya se rumorea que su doble identidad no es la de Señor Insustancial, sino la del mismísimo William Goldman.

Recogen el premio tres excelentísimos amigos del Sr. Insustancial: Pedro Ruíz, Juan Manuel de Prada y Sergio Scariolo. Lamentablemente no ha podido acudir Lucia Extebarría que ha decidido escribir un libro sobre un blog de música que fusila las frases de los Simpson (de nombre le ha puesto parkingland). Si se le pregunta, siempre dirá que la idea fue suya y no la tomó prestada de ningún sitio.

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lunes, 21 de septiembre de 2009

Caminando se llega más rápido

The Ventures


Como se dice en el saber popular, el calor aturulla las neuronas, y a tenor de las temperaturas estivales, nosotros, responsables inconscientes de garajeland hemos padecido lo que bien se conoce como un fundición local del lóbulo izquierdo, que, dilatado a nuestra tabla de surf, ésta se ha visto notablemente perjudicada, por lo que nuestro sueño de siempre de bajar con la tabla al Manzanares ha acabado en una tremenda decepción. Este mes ha sido largo como un mes, y en el mismo, unos supuestos surferos de la costa oeste americana han llegado a una cifra de ventas que hace gotear el colmillo de los tiburones discográficos. Cien millones de discos, arriba o abajo. Son los Ventures, y aunque nuestro José Luis Perales está a las puertas de tamaña gesta, no deja de ser una cantidad nada desdeñable para un grupo que no se prodigaba en tener cantantes y que sentó cátedra en el rock instrumental y en la música surf durante la década de los sesenta.




La formación clásica de los Ventures junto a una elegante japonesa, ahora reconvertida en china vendedora ambulante de latas de Mahou


La historia biográfica y cronológica de los Ventures comienza en las frías tierras del estado de Washington, Pacific Northwest americano (otra vez), corren los felices años cincuenta y Bob Bogle, un joven aficionado a la guitarra eléctrica acude a una tienda de coches en busca de un dichoso Chevrolet del 83 (sí, ya sé que es una relación espacio-tiempo algo confusa). El dueño del parque móvil es el señor Wilson, que con un gran carisma y simulando el ruido de un látigo consigue que Bogle se lleve un coche y conozca a su hijo, Don Wilson, otro aficionado guitarrista y colega desde entonces del bueno de Bob, con el que quedarían para aprender a tocar.


Tocando juntos, tanto Bogle como Wilson logran un éxito escandaloso por la indiferencia con la que eran recibidos en los bares y clubes del noroeste, quizás el nombre del grupo (The Versatones) y el dúo formado no despertaban el agrado del público. Se hacía necesaria la compañía de más músicos, por aquello de repartir los bostezos del público, y para ello se une al grupo un bajista de esos que terminan toda su vida en el grupo, Nokie Edwards. Lo cierto es que el éxito seguía siendo esquivo, hasta un golpe de gracia motivado por una buena elección discográfica en la estantería de la casa de la familia Bogle. Allí encontraron una canción originaria del jazz, pero interpretada por el cantante country Chet Atkins llamada “Walk Don´t Run”, que aunque pudiera parecer un anuncio de Nike, no es así (por aquella época ni la marca, ni las fábricas vietnamitas existían). El grupo decide reinterpretarla de otra manera, con Wilson haciendo de guitarra rítmica, Boogle como enérgico solista y Skip Moore como baterista para la ocasión. La falta de contratos discográficos hace que el grupo decida grabar la canción sin ningún sello que les apoye en los estudios locales de Seattle, con todo un lujo de comodidades: un dos pistas para registrar una canción histórica. Tras sonar como cabecera en un noticiario de la radio local de Seattle, mucha gente pregunta por esa sintonía y el grupo consigue al fin un contrato con Dolton Records (precisamente una de las compañías que les rechazaron anteriormente) que se encarga de la distribución nacional de la canción, alcanzando en pocas semanas el número dos en el Billboard.




Nokie a Wilson: "¿Pero no eramos un grupo instrumental?". Wilson: "Tú calla, que su padre es guardia civil y he dejado mal aparcado el coche"


A partir de este “Walk Don´t Run”, el grupo contrata a un batería que no fuera temporal, Howie Johnson, y la producción de discos empieza a ser morrocotuda, tanto que hasta la salida del grupo de Johnson en 1962 se llegan a sobrepasar la decena de vinilos y una basta cantidad de singles que aparecen continuamente en las listas de éxitos americanas copando varios puestos en las mismas de forma simultánea. A destacar de la primera época canciones como “Perfidia”, “RAM-BUNK-SHUSH”, “Apache”, “Silver City” o “Lullaby Of The Leaves”. Precisamente el fatal accidente de coche que provoca el reemplazo de Johnson por Mel Taylor en las baquetas motiva los cambios más sustanciales del grupo, la formación más clásica de los Ventures se completa con el intercambio de instrumentos que realizarían Nokie Edwards pasándose a la guitarra y Bogle al bajo. De esta manera el grupo va adaptando su sonido a los nuevos tiempos con un poco de Surf por allá (“Wipe Out”, “The Twomp”, ”Driving Guitars”), un poco de Spaghetti Western por acá (“Diamond Head”, ”Hang On Sloopy”), experimentaciones sónicas muy propias de la época (“Telstar”) o un montón de versiones de las canciones más conocidas del pop sesentero, que van desde “Hey Jude” a “Satisfaction” o “Bridge Over Troubled Waters”. Lo que nada cambia son unas inconfundibles portadas (publicidad encubierta de Fender en casi todas) y la inabarcable cantidad de discos editados, siguiendo la misma línea de éxitos anterior, que como se puede ver en la web oficial del grupo rayan a la altura del Alce Pulcro del Señor Burns.




El nuevo plan de reinserción laboral siempre contempla a los grupos de surf instrumental. Aquí se ve la firma del convenio.



A finales de los sesenta las tendencias musicales habían evolucionado hasta la psicodelia, y aunque los Ventures estaban asentados en las entrañas de la música popular americana era una aventura digna de Miguel de La Cuadra Salcedo mantener un cierto nivel de ventas y un estilo de Rock and Roll instrumental que estaba estancado (pero, no, en este caso no fueron los cuartetos vocales los que llenaron el vacío). “Hawaii O´Five” sería el último éxito del grupo, pero su influencia no ha hecho sino más que crecer: siguen dando conciertos manteniéndose en el grupo Wilson, Edwards y Leon Taylor (hijo del baterista Mel); en Japón son idolatrados hasta tal punto que los rumores sitúan las ventas de discos en el país nipón al nivel de The Beatles y la banda sonora de Godzilla, juntos; la enciclopedia británica les cita como una de las grandes influencias en los grupos de Rock; muchos guitarristas como John Fogerty, Van Halen, Steve Ray Vaughan, Gene Simmons (inspirador de Tomás Verléin para su vestimenta diaria), Jeff Baxter o el guitarrista de un grupo de Liverpool, George Harrison, han citado el sonido Venturiano como una influencia en sus inicios. En la web del grupo tienen una completa lista de méritos en la larga trayectoria de los chicos de Tacoma.


Al pinchar en el enlace de abajo puede ocurrir que éste no funcione (seguramente tu empresa no tolera empleados poco productivos) o que si lo haga; si es así, encontrarás un curioso recopilatorio donde hemos mezclado las canciones más conocidas de los Ventures con algunas versiones instrumentales bastante reconocibles. Es posible que no esté todo lo que debería, pero es lo que hay y no hemos dado para más, pero como decía Jebediah Springfield: “Un espíritu noble ensanchece al hombre más pequeño”.

contraseña: peluquin
>>>Pincha & Aventúrate<<<


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domingo, 9 de agosto de 2009

Holidays in the sun ( II )



Muy señores míos,

Al habla el departamento de de investigación de Garajeland.

Ante la aparente desaparición sin motivos de los responsables de este blog, nosotros como siguientes responsables en el escalafón queremos hacer la siguiente declaración:


1) Tras seguir incontables pesquisas, rumores y, por último, a algunos falsos profetas, tenemos los últimos movimientos de lo señores (por decir algo) 61&49 y Tomás Verleín.

61&49: tenemos varios testigos de gran credibilidad y vestidos con la ropa de los domingos que afirman haber visto al sujeto en cuestión apostando cantidades desmesuradas de dinero en el hipódromo de la Zarzuela de Madrid. Por lo que se ve, cada vez que uno de los caballos ganada profería gritos tales como "¡el método, el método, no falla!". Otras personas presentes en la escena, sin embargo, apuntan que 61&49 todavía permanece en las gradas del recinto, intentando decidirse por si los asientos pares le traerán surte o, por el contrario, serán los impares.

Otra fuente igual de fidedigna (un primo tercero por parte de padre) asegura que le ha visto como capataz en alguna obra, armado con una camiseta con el siguiente lema: "Estuve en Torremolinos y me acordé de ti" y un palillo que mueve con maestría de un lado a otro de la boca. Se dice que su habilidad subiendo a pulso los azulejos para las cocinas es legendaria como poco.

Tomás Verlein: su trayectoria y últimos pasos han sido más erráticos. Su madre (una santa) dice que le perdió la pista cuando partió en una expedición a la otra punta del salón de su casa. Aún así, se ha sabido que durante estos meses de asueto ha conseguido terminar su primera novela, semiautobiográfica, en la que narra la historia de un boxeador reconvertido en bordador para la casa Chanel, es conocida por el sugerente título de "Esto te duele más a ti que a mí".

Sus siguientes pasos se pierden en el metro de San Petersburgo, donde empezó realizando entusiastas representaciones del número conocido como "Esta yegua no es mi vieja yegua gris". Tamaña hazaña alcanzaba cotas extraordinarias teniendo en cuenta que los veranos en la zona se pueden considerar como 'fresquetes'.


2) Lo último que sabemos de ambos es que están recluidos en el Hospital de la Paz bajo régimen especial. Poco o nada se sabe sobre las causas de sus dolencias, pero sí que ambos tienen el mismo síntoma recurrente: tirarse al suelo para dar vueltas sobre su propio eje mientras cacarean, pueden ver un ejemplo de su comportamiento en la siguiente dramatización.

Los médicos son muy optimistas con el tratamiento, bastante novedoso y que consiste en mezclar el test de Roscharch con la imagen que cierra esta entrada.

Hasta aquí esta declaración, pensamos que una vez pasado este mes y si los implicados responden al tratamiento, Garajeland volverá a tener un ritmo de actualización parecido o peor, porque con este blog ocurre como con las plagas bíblicas, a mejor no parecen que vayan.

Atentemente,

El Señor pequeñito, jefe de la subsección de investigación

Bertín osbornePor lo que se ve, cada vez que esta foto pasa por delante de sus ojos, los autores de este blog gritan al unísono: "peluquín".
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viernes, 10 de julio de 2009

El Club de la Pirindola 4ª

Young Fresh Fellows

Es durante estos meses estivales cuando nuestra vagueria se acrecienta y nuestro ritmo de actualización no va ni mucho menos a la par que el número de personas que en verano consiguen trabajo gracias a que saben nadar. Para continuar añadiendo bandas de locos al Club de la Pirindola no podían faltar los de Scott McCaughey y sus secuaces, seguramente una de las bandas más divertidas que ha podido dar la música en los últimos años, y con más seguridad aún, una de las que más estilos ha abarcado. Los Young Fresh Fellows se le ha recetado a usted y debe dárselo a otras personas, aunque no tengan los mismos síntomas.

Composición: Compuesto por la composiciones del irónico y talentoso McCaughey, el amigo de todo el mundo. Macedonia de guitarras a cargo de Chuck Carroll@Kurt Bloch, miligramos de hidroxipropilmetilcelulosa, Jim Sangster, Tad Hutchison, y casi todos los estilos musicales habidos y por haber: R&R, Punk, Country, Jota Aragonesa, Powerpop, Cerveza, Rockabilly, Garage, Cantos Gregorianos y más.

Indicaciones: Procesos de sensibilidad neuronal reducida en todas sus extensiones de la música Pop o enuresis nocturna. Siga exactamente las instrucciones de administración de Young Fresh Fellows indicadas por garajeland. Consulte a su correo si tiene dudas sobre este prospecto.

Posología: La dosis de Young Fresh Fellows varía de un paciente a otro y será ajustada por su médico según su respuesta al tratamiento, siempre en torno a permanecer sentado escuchando uno de sus discos de forma prolongada y acompañado siempre de una botella helada de Duff Ice. Las dosis se deben tomar, preferentemente, en la última dosis de la tarde y/o al acostarse.

Contraindicaciones: Si usted ya ha tenido previamente pensamientos de suicidio o de hacerse daño es posible que los pierda dado el optimismo reinante en las canciones de los Fellows. El grupo actúa sobre el sistema nervioso central, es necesario evitar el consumo de grupos veraniegos mientras los esté escuchando. Los pacientes ancianos son especialmente susceptibles para presentar reacciones adversas, fundamentalmente agitación, aumento de la tensión arterial y no dar la paga a los nietos para poder asistir a uno de sus conciertos.

Para becarios en este mundo pueden escuchar uno de los programas de nuestros compañeros de con patillas y a lo loco dedicado a repasar la trayectoria de estos cuatro locos. A continuación el enlace:




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domingo, 5 de julio de 2009

Fondo de armario ( I )


The Rolling Stones - Sway (1971)


Al rebufo de la llegada de las rebajas (con esas imágenes tan bonitas y humanas de toneladas de gente apiñadas frente a la puerta de algunos centros comerciales), damos salida a esta nueva sección que intentan hacer justicia a esas canciones que pasaron desapercibidas en su momento debido al impacto súbito de otra que le precedía o antecedía en el orden de canciones del LP y que, normalmente, sólo conseguían el efecto contrario que los desfiles de Victoria's Secret provocan en mí.

Sabido esto, Garajeland, combatiendo las injusticias desde hace cinco minutos, toma en su mano la antorcha que suele portar Moe en los tumultos y se compromete a poner en su sitio a estas canciones, haciendo más por ellas que esa versión del patito feo que acaba con el bicho convertido en cisne y ajusticiando al resto de los patos (perdonen sólo vi la versión Tarantiniana de la historia). Por supuesto, esta sección está abierta de piernas a cualquier tipo de sugerencia, para ello puede utilizar desde los comentarios hasta mandarnos un correo electrónico al señor 61&49, a mí o a ambos, ya que estamos trabajando en la fusión, como Goku y Vegeta.


Vamos, ninguno está pensando que Jagger se había pasado con las fabes del mediodía, ¿no? Ni por el gestito de Bill Wyman tampoco...

Dicho lo cual. Vayamos con el tema en cuestión.

Nombre: Sway
Autores: Mick Jagger & Keith Richards
Fecha de grabación: Octubre de 1970
Productor: Jimmy Miller
Ingeniero de Sonido: Andy y Glyn Johns
Músicos: Charlie Watts: Batería, Mick Jagger: guitarra y voz, Keith Richards: coros, Mick Taylor: tremebunda guitarra, Bill Wyman: bajo y Nicky Hopkins: pianola.
Datos extras: en el momento de grabarla soplaba un ligero viento sur/sureste, Mick Jagger se había comprado un fular nuevo y Keith Richards había descubierto una nueva hora entre la merienda y la cena para drogarse. Charlie Watts, mientras tanto, no se inmutaba.



Siendo honestos, aparecer detrás del pelotazo que fue Brown Sugar (número uno en EE.UU. y 2 en Inglaterra) condena al ostracismo a cualquiera. Hablamos de Brown Sugar, canción que tras Satisfaction y Angie más fácilmente puede aparecer en Kiss FM a la hora de la siesta y que siempre provoca un 'ohhhh' de alguien al finalizar, como bien apuntaba Rob en Alta Fidelidad. Además, no hay que olvidar que después de Sway venía Wild Horses, lo dicho: condenada a pasar desapercibida.


Pero estamos hablando de Sway, la nada arquetípica canción del 'Sticky Fingers' que parecía marcar un cambio de orientación en la banda. Fue ensayada por primera vez en Stargroves, la mansión destartalada de Mick Jagger y nació más como una improvisación entre ambos Micks que como algo premeditado (de hecho, el bueno de Taylor siempre ha considerado que la canción es más suya que de Keith Richards, a la postre quien está en los créditos). En el trascurso de la grabación la cosa empezó a desparramar: con Charlie Watts colocado en un ventanal y el ampli de Mick taylor dentro del hogar (y los micrófonos en la chimenea). Pero lo más curioso del asunto es que, por primera vez en mucho tiempo, no se oía la guitarra de Keith, quedando la responsabilidad de las seis cuerdas en manos del talento con patas de Taylor.


Mick Taylor con un becario de verano, se dice que no lo hacía mal, pero aún así no cobraba más de 300 euros.


El resultado, por si quedaba alguna duda, es apoteósico, logrando una de las mejores interpretaciones de la tercera etapa de oro de los Stones, todo es un joya: empezando por los formidables arreglos de cuerda de Paul Buckmaster -habitual colaborador de Elton John-, una batería de Charlie que alcanza unas cotas de potencia y presencia muy poco habituales en él. Una de sus mejores tomas, sin dudas. Tampoco está mal Mick Jagger que canta con fuerza sobre la base rítmica (y un notabilísimo piano de Nicky Hopkins) y los coros de Keith, Pete Townshend, Ronny Lane y Billy Nichols (de cuyo álbum 'Would you believe' algún día hablaremos), pero el jefe del cotarro es el otro Mick, que consigue entretejer una línea de guitarra que se acopla al conjunto y dirige al grupo hacia un solo final que hipnotiza al mismo nivel que Tony Kamo en 'Hola Rafaella'. Por cierto, si piensan que lo de tejer es fácil, pónganse a hacer ganchillo para hacer la prueba; a la tercera vez que se equivoquen contando, las agujas ya habrán impactado, violentamente, contra la ventana más cercana.


Aquí les dejo la canción, que gracias a las superlativas guitarras de Mick Taylor, se hizo bastante habitual en el repertorio Stoniano de los primeros setentas. De lo que hacen los actuales señores del castillo de jubilado con esta canción prefiero no opinar, me quedo con las versiones en directo (y piratas la mayoría de ellas) de aquellos años, que convierten a los bajos en altos y viceversa.



P.D.: de postre unas maquetillas del Sticky Fingers, para ver como era Sway al ras.


Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein
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miércoles, 24 de junio de 2009

El Punk, el Pop y Canadá existen



Tranzmitors - Tranzmitors (2007)



Si usted navega por la internet y escribe en “ese conocido buscador” cualquier palabra con sentido o sin él, concatenando idiomas que uno no es capaz de escuchar ni en los camerinos de Eurovisión seguramente encuentre muchísima más información (donde va a parar) que anotando la palabra Tranzmitors. Un resultado nada halagüeño para empezar a escribir algo sobre este grupo canadiense. Después de mucho pensarlo y estar a punto de rendirme ante la falta de conocimientos pensé en reescribir la historia e inventarme absolutamente todo, lo cual no sería justo para los chavales de primero de la ESO que tuvieran que entregar un trabajo sobre ellos. Finalmente llegué a la conclusión de que la televisión arruinó cualquier vestigio de imaginación para algunos de mi generación y que no me quedaría otro remedio que resumir lo poco leído para goce y disfrute de nuestros queridos lectores o curiosos referentes a este grupo.


Apostaría mis roñosas monedas (pocas) a que las que tengan en sus bolsillos les ha dado lustro algún club de St Jame´s



Los Tranzmitors proceden de esas extensas tierras cuya vecindad con las gentes de los Statesses hace que sus camisas de leñadores y centros comerciales sean el motivo de burla como los son para nosotros los portugueses y sus toallas... o como lo somos nosotros mismos para con el resto de civilizaciones. Aunque muchos no lo crean la escena musical de Vancouver, cercanía o no con el querido Northwest yanki, es mucho más activa que la de Buitrago del Lozoya (por poner un ejemplo al uso), y a diferencia de nuestros amigos de la sierra norte, en esta se apuesta por grupos tremendamente enérgicos y juguetones, e incluso alguno más pastiche como Michael Bublé (alias Michael “Chiclé”). Los seguidores más sibaritas del punk sabrán que es justamente en Vancouver donde se forjaron algunos de sus orgullos punk como los Pointed Sticks, los Bum o los Smugglers; precisamente de estos “contrabandistas” procede el teclista Jarrod O'Dell. Otros grupos de la ciudad como los New Town Animals o The Strike también quedan representados y reunidos en algún momento a principios de este nuestro siglo por los premios Buen Tipo, que cada año concede la Academia Musical Popular No Lucrativa Canadiense (AMPNLC). Bryce Dunn, Jeffie McCloy, Nick Thomas y Mike Flintoff dan fe de su experiencia en tan creativo encuentro de cultura popular y se quedan como la definitiva formación de Tranzmitors.

Para su disco de debut se calzan los trajes mod y un cierto aire de chicos de buena familia afincados en Wilton Crescent Street, ante la negativa de estos muchachos a componer el himno de la selección española de furgol se enfrentaron al duro compromiso de emular la época de los Jam y los años dorados de la imprescindible música del sello Stiff Records. Es precisamente el gran sello inglés el que se fija en ellos y ven la posibilidad de aunar algunos de los grandes sonidos que le hizo ser abanderado de las primeras grabaciones de Punk en Inglaterra a mediados de los setenta, el sonido de la Nueva Ola y un inconfundible diseño gráfico. Dicha discográfica, proporciona al grupo un envoltorio de tan característico esbozo gráfico y la oportunidad de editar las canciones que hoy han llegado a nuestros tímpanos. El resultado no podría ser más acertado, el Punk y el Pop corren por las venas del surco vinílico como si fueran canciones recién sacadas de aquellos frescos años en lo que a creatividad se refiere.

Les recomiendo que no dejen de escuchar a los tranzmitors o lean “Ethan, el Canadiense”, tal vez el mejor libro sobre la organización social de los canadienses.


Si nadie me cree al menos prueben a escucharlo, canciones como “Plastic Genocide” y “Do I Really Wanna Know” o un trallazo como “Is Your Head Hollow” bien merecen una pasada por la cara amable del Punk-Pop (la oscura es la de los grupos musicales de ex jugadores merengues). Otras como “Teen Man”, “Alma Blackwell” o “Everyone Wants to Lose Control” trasladan el sonido a finales de los setenta donde la New Wave empezaba a dar sus primeros coletazos gracias en gran medida a los alumnos de Stiff: Nick Lowe, Elvis Costello e Ian Dury y sus Blockheads. Quizás el tiempo no les siente bien a las inmediatas composiciones de estos cinco vancuveritas, pero a día de hoy son un buen retazo de diversión, casi tanto como mezclar unos litris veraniegos mientras contemplas el devenir de tus compañeros de barrio, cada vez más viejunos y hechos polvo de lo que jamás lo estaría alguien que se sigue calzando unas zapatillas Landia.

contraseña: peluquin
Ante la falta de videos dejamos una actuación de Nick Lowe y el clásico primer single de Stiff Records: So It Goes


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