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miércoles, 13 de febrero de 2013

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño aniversario: The Crawdaddy´s


 The Crawdaddys - Five By Four 

Actualizar este bloc al ritmo al que se dimite en tierras ibéricas (más bien lento) tiene sus ventajas: Una es que las posibilidades de plagio se reducen bastante por una mera cuestión estadística; aunque sea una estadística inventada, pero eso lo saben el cincuenta y siete por ciento de las personas. Otra es que uno tiene más tiempo para regar el cactus de interior. La última, y más bochornosa ventaja, es que a uno le permite volver como si tal cosa con el mezquino propósito de recordar el quinto aniversario desde el primer post publicado. Son cinco años ya desde aquel lejano post de los Clash, y bien es cierto, todos lo pensáis: es posible que si contabilizamos el tiempo de trabajo y publicación llegaríamos rácanamente a los dos años de existencia. Entendemos de sobra esos reflexiones, pero piensen que si todo es una excusa para degustar la mejor oferta comercial jamás publicada en formato 7’’, el 5x4 de los Crawdaddys, bien invertida estará una pequeña mentirijilla sin importancia.

Francamente, si no veo la familia de zarigüeyas, dudo mucho que estén haciendo una sesión fotográfica junto al Monorail

No es ahora cuestión de contar íntegramente la historia de los Crawdaddys. Porque no queremos meternos demasiado en terrenos patilludos; ni traicionar los valores de este espacio: descansar a la mínima ocasión (mínima está subrayado), probar todos los productos de la huerta de Bertín y no pertenecer a La Masía; ni una de las más importantes, como es dejar la puerta abierta para en un futuro desgranar como se merece esta gran banda, pionera del revival garajero que tanto gusta en esta casa.

Seguro que no descubrimos nada sobre ellos a todas aquellas respetables personas que siguen este espacio, pero que menos que dejar unos leves apuntes de la historia de los Crawdaddys. El denominador común es el peluquín de Ron Silva y el de Steve Potterf, que a finales de los setenta basaron su existencia en cumplir a rajatabla las ventajas de la dieta mediterránea pese a ser de la californiana ciudad de San Diego. Ventajas consistentes, evidentemente, en honrar el Beat, el Rhythm & Blues y el Garaje. Todo ello como si no hubiera existido un más allá de 1965. El EP 5x4 supone su primer 7’’, a diferencia de la mayoría de los grupos, este formato no supone su debut discográfico, norma que se acababan de saltar en el imprescindible Crawdaddy Express de un año antes al 1980 del citado 5x4. Cinco canciones en reducido espacio, y para ello que mejor que embrutecerlas y dotarlas de un frenético ritmo, ya sea en la única versión del disco (“Pretty Face”) como en las cuatro composiciones propias del grupo. Todas, y repito lo de todas, imprescindibles píldoras. Me da igual que sea “Lolette”, “I Can Never Tell”, “I´m Gonna Leave You” o “I´m Dissatisfied” ¿Se puede molar más en menos tiempo? Lo dudo, y mucho.

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jueves, 6 de diciembre de 2012

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño trozo plástico: The Loved Ones

The Loved Ones EP (1992)

Retomamos (como todo lo que hacemos últimamente en este vago bloc) esta sección del mejor invento de cuantos se han realizado en el mundo: los siete pulgadas que giran a 45 rpm. Obra de un genio que aunque inventaba cosas bajo la sombra de Thomas Edison en forma de póster  ha dejado en el particular mundo del comprador de discos el cobijo más cálido y romántico que se puede encontrar. No podría cumplir mejor las expectativas este artefacto entregado por The Loved Ones en 1992 bajo el siempre infalible sello Get Hip Records. Veamos sus razones, porque después de que escuchen alguna de sus canciones querrán comprar la crema de afeitar con la cara de Bart Davenport si es que algún día se llega a comercializar.

The Loved Ones haciendo lo que cualquier jubilado: pasar el rato mientras construyen un nuevo Mercadona

The Loved Ones es casi lo mismo que citar a Bart Davenport, cantante y líder de estos jóvenes (al menos en el momento de la publicación de este EP lo eran, y mucho) californianos que lejos de modas de principios de los noventa como tocar mirándose las zapatillas sucias, el rap o el Super Mario 3 lo que hacen es (y esto no es un homenaje a Edison) alumbrar un par de discos y otros tantos singles y EPs rebosantes de Rhythm And Blues, Mod Sound, y una clase que más quisiera para sí una señorona de la calle Serrano.

Entre los citados artefactos sonoros publicados, este homónimo EP de debut con cuatro canciones, en las que destaca la voz de Bart Davenport y la excelente sección instrumental del resto del grupo. Dos canciones propias, una del propio Davenport, la sosegada “Hold On”, y otra del guitarrista y vocalista Nicolas Rossi, “Crying In The Morning”. Dos versiones, “Boom Boom (Out Go The Lights)” de Stan Lewis y “Sticks And Stones” de Titus Stone y popularizada en su momento por Ray Charles. Quizás Davenport y The Loved Ones nacieron en una época equivocada, puede ser que en otros tiempos hubieran sido estrellas, pero salvando la barrera temporal y modas varias, cuando el Rhythm And Blues con clase se pone a sonar con esta contundencia hay pocos estilos que le aguanten un solo asalto.


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jueves, 13 de octubre de 2011

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño trozo plástico: The Blow Pops


My Carrie / Bleary Eyes

Hay cierto tipo de grupos con los que a uno le entran ganas de depilarse, darse una ducha (también pueden tararear Frank Sinatra para no llegar a un extremo), cantar “Shorts Shorts” e introducirse de lleno y por completo a una moñería tan sana como necesaria en ciertas ocasiones. Con The Blow Pops esta es una posibilidad del todo factible. Fueron cuatro señores que como mucha gente florecieron de niños, crecieron, se hicieron famosos durante un breve periodo de tiempo y a día de hoy casi nadie se acuerda de ellos. Para ser del todo injustos, y puesto que no somos miembros de su familia, sólo trataremos de forma breve su efímero paso por el mundo de la música pop.

Se formaron en la motera ciudad de Milwaukee, en el estado de Wisconsin (un saludo a Donna Moss). Temporalmente se les situó en la segunda hornada de pan del powerpop de principios de los noventa, en donde dejaron una discografía tan sobresaliente como escasa. Estuvieron inspirados a partes iguales en los grupos de la invasión británica sesentera y el pop de orfebrería norteamericano, representado principalmente por los juegos de voces de Brian Wilson y sus Beach Boys. Su primer disco “Charmed I´m Sure” contiene una colección de canciones que de forma individual son un single tras otro y en el que se permiten jugar a ser The Who, con un último tema de diez minutos en el que empalman cuatro canciones de forma ininterrumpida. Su segundo y último disco “American Beauties” de 1994 ofrece otra muestra del mejor pop de principios de la década, abandonando un poco la parte psicodélica de su primer álbum pero tan recomendable (o más) que el anterior.

Entre medias se publicó este single que servía de adelanto a su segundo disco. Con “My Carrie” y “Bleary Eyes” ofrecen una muestra más de que estuvieron siempre muy cerca en cada una de sus composiciones de conseguir la canción pop perfecta. Después de esto llegó el olvido y un profundo vacío (o casi, porque como The Lackloves insistieron en seguir haciendo canciones y ser ignorados por las masas). Pese a pertenecer al potente sello Get Hip, sus discos quedaron descatalogados y son realmente difíciles de encontrar, haciendo de la ducha un lugar menos entrañable y lleno de pelos.

Nota: Siento que el tema del vídeo no sea el del single, pero es harto complicado encontrar canciones suyas por la red.

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martes, 24 de mayo de 2011

7´´, 45 r.p.m. y cuatro pequeños trozos plásticos: The Jam

The Jam 1978s singles.

Con una memoria en pleno proceso de huelga, pero aun puedo recordar las clases de filosofía, cuando esta asignatura se impartía incluso a los que no sabíamos qué hacer y estábamos en ciencias porque había que estar en algún sitio. Y seguimos estando en algún sitio, aunque ese es otro tema. Sentado en dos patas de la silla por algún lugar que en una botella de Mahou sería más cerca del culo que de la boquilla. En chándal, porque los vaqueros se sacaban en las excursiones al museo del Prado. Un profesor vagamente esmerado en contarnos aventuras y desventuras para sacar de la cama a alguna neurona y que algún tipo con bigotillo o tipa con pechos desarrollados años atrás (sin filosofía me di cuenta por mi mismo que pertenecía al primer grupo) profundizara en algún que otro pensamiento abstracto. En concreto ese de que el hombre es libre porque siempre se encuentra ante posibilidad de elección (pero no de erección curiosamente). Te contaban para explicarlo el ejemplo del señor malo que te viene a robar y te apunta con una pistola, la elección es darle los cinco euros de la cartera o que te meta una bala en la cabeza. Situaciones abiertas. La leche pensaba uno porque pensaba poco, es verdad. Y una mierda.

The Jam en plena protesta por la reposición indiscriminada de series ya olvidadas como "Canguros"

Si en algún momento actual el señor malo entra por la puerta de casa, es probable que entre porque yo le abra, pero el tema y tal es que entre. Amenaza porque tiene pistola, y te apunta a la cabeza y te dice: “Te voy a choricear todos los singles de los Jam, pero como yo también estudié filosofía te dejo que te quedes con uno”. Y ahí es donde digo lo de “y una mierda”. No tendría posibilidad de elección, quiero todo, no me puedo desprender de una sola de las partes. Concretamente tengo una época favorita en la que las dudas me asaltan con más agresividad que el hombre malo con pistola: los singles del año 1978. El mismo en el que publican mi disco favorito de los peluquines Mod, All Mod Cons. A saber: “News Of The World”, “Down In the Tube Station At Midnight”, “Bomb In Wardour Street” y “Strange Town”, que la añado al paquete porque aunque se publicó en el año 79 se grabó un poco antes.

Perteneciendo a una época muy particular del grupo, en la que pasan paulatinamente del sonido casi punk a diversificarse en otros estilos en los que Weller siempre se sentiría más cómodo, cada single es muy diferente del resto. El primero de ellos es News Of The World, en el que la canción principal es de Bruce Foxton, amén de la tercera en discordia del single, “Innocent Man”. Situación que creo que no ocurre en ningún 7´´ del grupo. Paul Weller cuela en la cara B la estupenda melodía popera de “Aunties And Uncles”, siendo curiosamente una canción escrita en pleno proceso de transición del peluquín, pues sufre cierta desilusión con las canciones grabadas por el grupo para lo que será el siguiente álbum. Ciertamente este momento de desencanto puede ser motivado por la mala elección de una colcha para pasar el invierno, pero afortunadamente el amigo Weller encontraría el camino en composiciones posteriores. Podría ser uno de mis favoritos si no fuera porque el sólo mencionar eso de un conjunto de tres canciones en las que sólo una es de Paul Weller es casi una herejía.

The Jam en plena protesta por el aumento de las canciones malas de las tiendas de ropa que se oyen incluso en la calle 

El encuentro con dicho camino se encuentra en el segundo single en cuestión: “'A' Bomb In Wardour Street”, imprescindible letra del Paul Weller que le vuelve a situar como la bombilla más clara de todo el movimiento punki de las islas británicas. Si “News Of The World” no había contribuido para bien en la imagen del grupo para la prensa, tampoco lo haría que All Mod Cons fuera presentado con un single que contenía como doble cara A (no existe el término B en los propios créditos) una versión del intocable Ray Davies, pese a que en mi vaga opinión la versión de “David Watts” desmerece muy poco de la original. Menos mal que “A Bomb In Wardour Street” es una canción imponente, llena de rabia y con una letra que no hizo amigos a Paul en la pandilla que lucían imperdibles en los pezones, desmarcándose así de un movimiento en el que se sentía más incómodo que Calatrava con una fachada recta. No citaremos pues desde este punto a The Jam en el punk como tal. Podría ser uno de mis singles favoritos si no fuera porque siempre me interesó más que en los mismos se pudieran encontrar canciones que no estuvieran en el LP.

Tercer 7´´ del lote: “Down In The Tube Station At Midnight”. Ya está, ya se puede decir, Paul Weller alcanza cotas de composición al nivel de los más grandes, y además tan elegante que nadie tendría reparo en llevarle a merendar a casa de una abuela. Canción perfecta en todos los sentidos, letra insuperable, aunando estilos musicales como el Mod Revival y el New Wave de forma elegante y una portada mítica en la carrera de la banda. En la cara B se encuentra una nueva versión MODerna, “So Sad About Us” de Pete Townshend y una composición de Bruce Foxton, “The Night”, canción intensa aunque sin llegar a los niveles de lo que estaban haciendo en las canciones de All Mod Cons. Podría ser uno de mis singles favoritos si no fuera porque no es el único que han realizado, cosa que hubiera facilitado bastante la elección.

The Jam en plena protesta por el aumento de precio del bono bus de diez viajes

Cuarta y última reseña, a modo de bonus porque se ha colado mientras inhalaba los vapores del limpia cristales y porque cuadra muy bien para completar el póker de singles. “Strange Town” es una encantadora canción, que sólo se puede encontrar en formato single, en recopilatorios, en este bloc, en canciones en directo, en tributos, en anuncios de mundos extraños cuando existan anuncios de mundos extraños y en el remake de “La ciudad no es para mí” en caso de que en algún momento se realizara, es decir, en un par de sitios solamente. Todo esto no quita que sea una gran canción, acompañada en la cara trasera del disco por “The Butterfly Collector”, canción tenue y menos luminosa a lo habitual en el grupo.

Afortunadamente, ningún hombre malo no ha querido robarme estos singles, aunque pensándolo fríamente admito que si alguien quiere conseguir semejante material algo de buena persona debe de tener. En cualquier caso ya va siendo hora que deje de filosofar y quitarme de una vez por todas el bigotillo y el pantalón de chándal, que llega el verano y empieza a hacer calor.

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sábado, 9 de abril de 2011

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño trozo plástico: Lyres



Don’t Give It Up Now / How Do You Know?


Sección en formato reducido que no hace otra cosa sino demostrar que la utilizamos cuando no tenemos tiempo para una en tamaño normal o extra jes extender cuando nos da por alargar un poco la tecla; o lo que es peor, también es utilizada cuando no fluyen ideas, es decir, algo que ocurre la mayor parte del tiempo del calendario juliano por el que nos guiamos. Se nos ve el peluquín, y mucho.

No obstante, todo el texto anterior podría invertirse por un comunicado en el que defendiéramos esta sección como una pequeña delicia, más si en ella se incluyen a los enormes e imprescindibles garageros de los Lyres. Afamado grupo bostoniano del revival ochentero, surgido de las cenizas de los extintos DMZ, en el que Jeff “Monoman” Conolly lidera a todos y cuantos músicos toquen tras él en ese momento. Lo de Monoman que yo sepa no es por su aspecto simiesco, sino por una habilidad sin par para tocar con una mano el órgano Vox que siempre le acompaña, agitar la pandereta con la otra, cantar con la boca, mover la cabeza a ritmo del cuaternario, un pie girarlo en sentido contrario a las agujas del reloj, y en sus ratos libres entre canción y canción tejer una bufanda de ganchillo según sea de fresca la ciudad en la que toca. Tan apañado él como su fama de tipo de complicados modales sociales.

Singles como éste, entregado por Dirty Water, demuestran que existen ocasiones en las que es muy complicado saber cual es cara A, y cual es cara B. Me inclino por “Don’t Give It Now” como primera opción, aunque no descarto cambiar de idea si el viento sopla del Noreste e invertir el orden por “How Do You Now?”. La indecisión personificada.

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martes, 1 de febrero de 2011

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño trozo plástico: Johnny Thunders & The Chesterfield Kings


Critic´s Choice / I'd Rather Be With The Boys / London Boys


Retomamos esta mini sección, la cual no es mini porque dejamos de lado el divagar durante largo rato como si fuéramos Jesús Hermida, sino que es mini por el tamaño de los discos aquí comentados, generalmente singles y EPs, o para que nos entiendan nuestros más jóvenes lectores: unos emepetrés muy caros, almacenados en figuras circulares de tamaño similar, que se introducen en un cartón con fotos (a veces hechas con cámara analógica, el diablo debe estar detrás). Alguno pensará que esa es la descripción de una caja de galletas, pues sí, parecido.



En este caso, el artefacto sónico pertenece a la alianza entre Juanito Truenos y los Chesterfield Kings. No todas las cosas divertidas acaban en erveza o aberna. Se trata por tanto de la unión entre un Thunders que no fue imputado en la Operación Galgo porque él inventó el dopaje, junto a Greg Prevorst y los suyos, o lo que es lo mismo, el señor que se pinta como una puerta, utiliza una laca para el pelo con idéntica composición química que No Más Clavos y junto a Andy Babiuk forman el grupo más melómano de los últimos treinta años.

La cara A esconde una canción de Thunders, “Critic´s Choice”, repleta de remedios terapéuticos y muy en la onda de las canciones del padrino punk. En la cara B, dos canciones con sonido de dudosa procedencia: “I'd Much Rather Be With The Boys”, que aunque se cite como de Jagger-Richards, es realmente una colaboración del último junto al manager Andrew Oldham (curioso dato), y “London Boys”, nuevamente del bueno de Thunders. Editado por el muy apropiado sello Junkie Records y en color amarillo para que el artefacto salga aún más caro, y poca más información puedo darles, que yo sepa aun no domino el japonés, algo realmente asombroso si se tiene en cuenta mi afición a hablar mal todos los idiomas que conozco.



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jueves, 31 de diciembre de 2009

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño roscón de reyes: Redd Kross


Super Sunny Christmas / Huge Wonder

Haré como si no hubiera pasado un tiempo sin poder consultar este invento de la Internet: Hace un par de días el señor Verléin comentaba la canción navideña de los Big Star, un tema muy acorde con el pop repleto de jengibre que tanto inhaló Raphael antes del famoso tamborilero, y con la elegancia tan propia de Alex Chilton que inspiró a Ramontxu para su tradicional atuendo junto al escote alicatado de la Obregón. Pero hoy todo el asunto es bien diferente, y todo porque el single navideño del día lo firman nuestros marcianos favoritos: los Redd Kross.

Y digo lo de marcianos con buen uso de la razón (no el periódico, ese es para otra cosa); en casa de los McDonald las cosas se hacen con otro estilo, si el resto de humanos nos conformamos con que el recién jubilado de la familia, lanzador oficial de los petardos de rigor (¡pum!), suba a casa con media botella de anís amenizando la partida de brisca, a estos tipejos no se les ocurre otra cosa que firmar un 7´´ muy valorado, en el que consiguen que una canción navideña se convierta en un trallazo powerpopero que hace temblar los cimientos de tan festivas fechas, demostrando que hay diferencias insalvables entre su forma de celebrar la navidad y la cinta de Boney M que tenemos en garajeland. Para completar la jugada incluyen una primeriza “Huge Wonder” y una contraportada en la que se ve algún desnudo integral o a una famosa hija-cineasta en pleno karaoke junto a los hermanísimos californianos.

Por tiempo limitado dejamos en descarga los escaneos de las cubiertas y las dos canciones de tan maravilloso single. Nuestros agradecimientos a Johnny Lebrel por pasar el vinilo a mp3. Un tipo muy majo y capaz de encontrar en Japón el vinilo más cotizado y plantearse si era mejor dejar en la aduana a su acompañante o a sus preciados discos mientras mantiene una pose impertérrita y un rollito de sushi en cada mano.


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martes, 16 de junio de 2009

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño trozo plástico: Iggy Pop


The Passenger / Shake Appeal (1989????)


Casi terminamos pero continuamos con nuestro periplo del señor Pop. Llevamos una semana tan involucrados con este tío que Tomás a decidido bajar a la calle con unos pantalones ceñidos y sin camiseta, obviamente ha sido detenido por escándalo público y ya se encuentra en el talego, donde le han dejado un lápiz con mina sin plomo de 95 octanos para que entre ducha y ducha pueda escribir su próximo artículo. Un servidor ha optado por la vía del culto al cuerpo, tras el fallido intento con la bicicleta estática Spinning (donde comprobé de primera mano que incluso el portabidón es muy parecido al del resto de velocípedos) lo intenté con la tabla de abdominales, mala idea al comparar luego mi tripa con la del señor Osterberg.



Nótese que no hablo mucho del single a propósito. Su información es escasa, ni tan siquiera es seguro su año de publicación (calendario gregoriano, ayúdame), salvo que es una rara avis con una portada muy curiosa en la que Iggy es el protagonista de la revista Time, donde cuenta en exclusiva su verdadero romance con Marilyn o aporta sugestivas declaraciones como “No soy un santo”. La grabación en cuestión tiene dos canciones en directo, The Passenger y la comentada en el último post sobre Raw Power, Shake Appeal; seguramente grabadas en alguna sala de conciertos entre Europa, Estados Unidos, Canadá, Asia o zonas puntuales de Oceanía. El sonido es absolutamente nefasto pero tanto el nombre del sello, Erection, como su explícito logo bien mereció su compra.

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Pincha & hazte Pasajero

Os dejamos con una de las más famosas actuaciones de la Iguana, si hacen lo mismo que él delante del espejo se sentirán mejor que Demi Moore en Estriptis.


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domingo, 3 de mayo de 2009

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño trozo plástico: Jon Auer


23 Below (Freezing)/Ballad of a Tolerant Destination (1999)


Desde Seattle, una zona que cubre gran parte del repertorio musical de garajeland, y gracias al sello español Houston Party pudimos hacernos con uno de los primeros singles en solitario de una de las media naranja (otra vez el recurrente Jesús Puente y los maridos al salón) de los Posies, en este caso del gordete y talentoso Jon Auer, un personaje al que tenemos cariño por su siempre buen hacer cancionero y por firmarnos amablemente este single, sólo a cambio del PVP recomendado y poner cara de bueno, que siempre es mejor que ponerla de malvado.

Al habitual goce que suelen proporcionar los discos de Stringfellow y Auer cuando son los Posies, suelen colar alguna canción más que interesante cuando deciden separarse y grabar en solitario. Este siete pulgadas presenta una buena canción del powerpopero cantante bastante enérgica llamada “23 Below (Freezing)” y un tema más tranquilo rodeado de su querida guitarra acústica llamado “Ballad of a Tolerant Destination”.

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Pincha & descongélate

Os dejamos con un video de Auer en solitario (suponemos que Stringfellow llegó tarde al concierto y no le quedó otra la bueno de Jon que tocar uno de los primeros éxitos de los Posies).


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