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domingo, 19 de septiembre de 2010

Fondo de armario ( IV )

Elvis Costello - Blame it on Cain (1977)

Llegado este momento de septiembre todos los seres humanos volvemos a nuestra rutina, incluyendo llorar cuando suena el despertador, rascarnos en ese punto muerto que tenemos en la espalda (inalcanzable de todas todas) y decidir si este año empezaremos sin solución de continuidad la colección de 'camiones de la época de antaño' o la vajilla de porcelana de Hello Kitty; nosotros optamos por volver por ponernos las gafirulas de pasta y enfundarnos los pitillos (aprovechando que mi madre ha terminado de cogerme el bajo esta misma semana), así que... Acoqui!

Nombre: Blame it on Cain
Autores: Elvis Costello
Fecha de grabación: Finales de 1976 (Pathway Studios, Islington, Inglaterra)
Productor: Nick Lowe
Ingeniero de Sonido: Bazza (desconocemos si es persona, animal o mesita de noche)
Músicos : Elvis Costello: voz y guitarra; John McFee: pedal steel guitar; Sean Hopper: piano, órgano y voces; Johnny Ciambotti: bajo y voces; Mickey Shine: batería.

Datos extras: Las cosas de la vida, en 1976 Declan Patrick MacManus era un administrativo que operaba con un IBM, casado y con un hijo. En 1977 era la nueva estrella del New Wave, del punk y del rock. Su disco era un moderado éxito en las listas, pero suponía un tremendo empujón para su discográfica, Stiff (que entre otras gemas nos entregaría discos de Nick Lowe, Wrekless Eric e Ian Dury) y encima significó el primero de unos cuantos discos tremebundos que iría entregando en los años siguientes.


Elvis CostelloCostello en la época en la que cubría los vestuarios del Real Madrid para Supergarcía




Probablemente el señor de las gafas no pensó en que fuera a grabar nada cuando entró por primera vez en las oficinas de Stiff (tuvo que escaquearse del curro con una hábil, original y eficaz estratagema que a nadie se le había ocurrido: se hizo el enfermo). Fue recibido por una amable chica de recepción y dejó una cinta con sus canciones. En principio, Stiff sólo le quería como compositor para Dave Edmunds, pero también dejaron al chico grabar alguna demo con Nick Lowe a los controles y la mitad de lo que serían los News de Huey Lewis encargados de los instrumentos. Una cosa llevó a la otra y cómodamente grabaron lo que sería My Aim is True, en lo que otros hacen un curso de CCC de técnico ornitológico y de interiores, Costello, pergeñó un disco de debut sobresaliente pleno de talento y con composiones que valían lo que se llevó el Dioni en su furgón (a ojo de buen cubero). Así de fácil.



Sea como sea, My Aim is True tiene una colección de canciones inapelable, que atacan todos los puntos fuertes de un oyente avispado y puesto sobre aviso, golpeando sobre tantos estilos: Punk, Rock&Roll cincuentón, blues, New Wave... que más parece una representación de helados playeros (ya saben: chocolá, tutifrú) que un primer álbum. Mucho se ha hablado sobre los artistas que dan lo mejor de sí mismos cuando la situación es más penosa que de costumbre, pero no se ha dicho mucho de los que trabajan mejor cuando tiene poco tiempo para hacerlo. Como si la prisa avivase la llama del talento. Elvis grabó su disco en poco menos de 24 horas. Como ya habían hecho sus idolatrados Beatles o la mayoría de los músicos anglosajones de los 60. Claro que después ellos mejoraron la fórmula, pero esos primeros esfuerzos, con la exigencia por las nubes, pero compensada con desparpajo exigen un respeto. A buen seguro que ante el reto de grabar, Costello se planteó las dos primeras preguntas de la guía de franquicias que sigue Marge, a saber: 'quién soy' y 'qué corcho hago aquí' (no en vano grabó un disco sin darse cuenta, para una compañía de futuro prometedor, pero incierto, con un productor al que idolatraba y unos músicos de sesión que se fueron pasando el testigo entre unos y otros). Pero la cosa salió bien. Particularmente bien.



Elvis CostelloEn realidad esta es la cara que se te queda cuando no te acuerdas bien de la tabla del 7, pero nunca te ves en un espejo para comprobarlo


Y qué les traemos hoy? Pues dentro de la que podíamos elegir(que es mucho) y con los parámetros que se siguen en esta sección les dejamos con Blame it on Cain ('Échale la culpa a Caín'), un blues 'shufflado' (lo que me gusta inventarme palabras) de estructura simple, pero que funciona como el reloj de Cuco de tu tía Adela gracias a buenos fraseos de guitarra y la energía característica que Elvis Costello imprimía sus canciones. Un derroche de talento en una canción menor que naturalmente fue eclipsada por Alison (a la cual precedía), que para los entusiastas de la paradoja tampoco fue un single muy vendido en principio. La canción, que cuenta con una letra realmente interesante, también nos habla del conocimiento que tenía Elvis de las reglas de la música propiciando un final de canción que sube tanto en decibelios como en ritmo y que recuerda a los gloriosos climax que The Band introduce en muchas de sus canciones.




Probablemente nadie se acuerde muy bien de este tema, Elvis Costello tiene cantidad de ellos (pregunten a mi compañero por Less than Zero, incluido en el mismo My Aim is True), pero es testigo directo del talento de un pequeño genio con pinta de empollón en un momento en el que la soltura con la que escribía temas legendarios ponía en duda esa supuesta teoría actual de que se necesitan 4 años de espera entre disco y disco. Elvis acabó con eso de un plumazo saliendo a disco por año hasta 1984 y manteniendo unas cuotas de calidad que le daría un certificado ISO y un sello de Krusty, ambos pruebas irrefutables de casi cualquier cosa.


Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein

P.D.: no me he resistido a ponerles un vídeo tipo "Mundo Viejuno", pero con la canción de la que hablamos. No me digan que no les sale de dentro hacer un doblaje improvisado...


Leer toda la historia y tal…

domingo, 7 de marzo de 2010

Fondo de Armario ( III )

Weezer - Undone - The Sweater song (1994)

Hoy nos ponemos noventeros, sacando del economato a una canción por el grupo que más manía tiene a los bajistas de todo EE.UU. (Igual que nosotros por el decano Peterson,, que fue bajista de los Pretenders).

Nombre: Undone - The Sweater Song
Autores: Rivers Cuomo
Fecha de grabación: agosto/septiembre de 1993
Productor: Ric Ocasek
Ingeniero de Sonido: Chris Show
Músicos : Rivers Cuomo: voz y guitarra; Brian Bell: voz y guitarra; Matt Sharp: voz y bajo; Patrick Wilson: Batería

Datos extras: oficialmente el primer single de Weezer en ser radiado, aunque es más recordado por el vídeo marca de la casa de Spike Jonze, que juntaba al grupo tocando en cámara lenta con unos cuantos perros. Una idea, como cualquier otra que se le pueda ocurrir a un ser humano (si uno está tan mal como el joven Spike, por supuesto).


weezerAl igual que la Garrapata Roja, el vídeo de Weezer necesitaba de más perro



Aquí estamos de nuevo, parcialmente recuperados de variados conciertos, sobre todo el de los Hi-Risers y de Velázquez y sus Meninas, digo Roy Loney y el Sr. No. Antes de nada, un saludo al señor Torrente y el tercio de Flandes del Enano Buceador (en su gloria esté), presentes en el concierto y a la quinta de la ternilla de Johnny Lebrel. Los primeros, además, tuvieron el honor de compartir con la expedición garajera largas cadenas de ADN y una insospechada nueva versión de los Gemelos Golpean Dos veces, pero en este caso los dos gemelos sí se parecían a Danny de Vito.

Recuperamos ahora una de nuestras secciones estrelladas presentando una canción compuesta por el señor de las gafas y el cuerpo escándalo y, que siendo una de mis canciones favoritas, no se comió un colín en las listas de éxito si la comparamos con el single que le sucedió: Buddy Holly. Tamaña afrenta (que sea una de mis canciones favoritas y no triunfara) está en manos de mis abogados, por supuesto.

Recapitulando y haciendo un poco de crítica: no se sabe quién eligió los singles (aunque todo apunta al bueno de Rivers), pero escoger esta canción: que empieza lenta, con una conversación en medio y que tarda en arrancar por delante del pelotazo pop que es Buddy Holly y esperar el éxito inmediato era poco menos que una misión imposible.


weezerSólo cuatro sujetos de esta foto no son manejados con una mano metida por la parte de atrás, pero no me atrevo a decir cuales...


Vale, ya sabemos que Undone no ganaría un concurso de popularidad contra Buddy Holly, cambiemos a calidad... pues resulta que ambas canciones me parecen tremebundas ( si las medimos con el patentado baremo de Tomás Verlein, ese yerno perfecto). Entonces ¿en qué puede ganar Undone? Sólo se me ocurre que en rareza. Undone es una canción, que como decimos, no termina de arrancar, con un estribillo de coro garrulo y letra trascendental y con enjundia ("If you want to destroy my sweater. Hold this thread as I walk away. Watch me unravel, I'll soon be naked". Nota: Lo trascendental son los ohohoh, evidentemente) y que termina en una tormenta guitarrera por la que más de uno de mi entorno de personas,animales o cosas han acabado revolcados por el suelo haciendo air guitar, musitando metáforas insustanciales y comiendo tranchetes que se te quean pegados al paladar. No osen hacer bromas con todo esto porque al igual que otros mamíferos con querencia del suelo (como Sir Oinkcelot) tengo amigos influyentes.


Además de su rareza, otros datos interesantes de su composición son: para la parte principal se pensó en poner ruidos de diferentes objetos, pero al final se optó por la conversación, Rivers quería darle un tono tipo Velvet Underground, la imagen de un jersey deshaciendose a la que se hace mención viene de uno de los profesores de Rivers que utilizaba esa metáfora para explicar sus teorías... pero ahora es posiblemente la canción más Revancha de los Novatos que tienen Weezer y eso no es moco de pavo. Además, creo que el tiempo le he sentado de maravilla a la canción, como al feo de los Calatrava, que ahora ya de viejo hace menos daño a la vista.






Posiblemente para Rivers, Buddy Holly fue la canción que le hizo rico y posibilitó que pudiera grabar discos como Pinkerton (una barbaridad que suele olvidarse), pero Undone fue su primera muestra de genio ante el gran público (y una razón más que evidente de que fuera tomado por loco), del mismo modo que la cima compositiva de este loco de pierna corta fuera Say It Ain't So. Pero Undone tiene algo extraño, es deslabazada, saltarina, coreable, única y con clase; por eso está en esta sección, por eso y porque tuvo peor acogida que cuando de pequeño pillé por banda todas las barriguitas de mi hermana y las fui tirando por el retrete pensando que necesitaban un baño.

Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verléin.





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jueves, 15 de octubre de 2009

Fondo de Armario ( II)

George Harrison - I'd Have You Anytime (1970)


Recuperamos hoy la pieza perdida del Beatle místico y que participó en los Simpson para decirle a Homer que era 'muy salaó'.

Nombre: I'd Have You Anytime
Autores: George Harrison & Bob Dylan
Fecha de grabación: mayo/agosto de 1970
Productores: George Harrison y Phil Spector
Ingenieros de Sonido: Ken Scott, Phillip Mcdonald y Eddie Klein
Músicos presentes en la grabación: George Harrison: voz y guitarra.
Músicos que probablemente estuvieron en la grabación
: Eric Clapton (guitarra), Klaus Voormann, y Carl Radle (bajo); Gary Wright, Bobby Whitlock, Billy Preston, Gary Brooker (teclados), Ringo Starr, Jim Gordon, Alan White (batería).
Músicos que grabaron las otras canciones y como son tan buenos, conocidos y me ha costado recopilarlo, pues lo pongo aquí: Peter Frampton: guitarra; Dave Mason: guitarra; Phil Collins: percusión,; Pete Drake: Pedal steel; Bobby Keys: Saxofón tenor; Jim Price: trompeta; Badfinger: guitarras rítmicas y percusión.
Arreglos de orquesta: John Barham.
Datos extras: todos los que grabaron en este disco tenían que lucir melena y barba larga . Naturalmente Harrison proporcionó el peluquín adecuado a Phil Collins, que con 19 años recién cumplidos ya grababa con un grande y sufría problemillas de alopecia.


George HarrisonGeorge mirando al jardín y descubriendo que alguien le ha pisado las petunias.



Dicen los críticos y listos en general que saben de esto de la charanga que All Things Must Pass es el mejor disco de un Beatle en solitario. En Garajeland ( que no somos ni lo uno ni lo otro y pese a que esto parece un blog de música, en realidad es una excusa para travestirnos en las entregas de premios) sólo podemos responder como Lisa cuando se le pregunta sobre cómo se vive en generación de los que ni sienten ni padecen: "bueeeeeeeeno". Resumiendo: All Things Must Pass es una obra maestra, pero no menos que Plastic Ono Band o Band On the Round. Nosotros apoyamos a todas las obras maestras por igual. Si insisten les susurraré que el disco de Harrison es uno de mis favoritos de siempre (suerte que tienen, mi compañero sólo les reconocerá que es uno de sus álbumes favoritos de este buen señor grabados en 1970 y, aún así le apreciamos).

Si nos dejamos de zarandajas, All Things Must Pass es un grandísimo disco de un músico en estado de gracia. George nunca tuvo mejor cancionero a su disposición para una grabación ( y se dejó por el camino joyas como 'Not Guilty', que aunque fue grabada posteriormente siempre he preferido la versión casi desnuda -en realidad prefiero casi todo lo que venga casi desnuda- del Anthology 3 de los Beatles) o un elenco de músicos tan numeroso y de tanta calidad. Si la nómina de músicos tenía famosos a cascaporro, tampoco hay que olvidar la figura de Phil Spector que aplicó su consabida fórmula de grabar canciones con el muro de sonido en todo su esplendor (acumulando docenas de músicos e instrumentos), desplegando su magia que tan bien sentaba a las canciones de Harrison (excepto en algún exceso propio de la época) y asustando al personal con la mágnum que guardaba cerca de su pecho, como recordaba en sus memorias Eric Clapton.


Recapitulemos: tenemos un compositor en el mejor momento de su carrera (tras años de ninguneo en Los Beatles por parte de John y Paul, que si dejaron pasar gemas como las que hay en este disco pese a que muchas ya estaban compuestas por George antes de 1969 sólo merecen un golpe con una toalla mojada en el morroplastio), excelentes músicos y un productor que lo mismo te saca una obra maestra que desenfunda la pipa cual pistolero del eclipse, pero: ¿es conocido este disco por todo eso? Pues sí y no. Porque la fama se la llevó el tremendo pelotazo comercial que fue 'My Sweet Lord'. Ya saben: número uno hasta en chorrilandia. La canción que puso a Harrison hasta en las discotecas del salón de todo quisqui, incluso en aquellas donde sólo había un disco de villancicos y el que regalaban con almacenes Latorre; aunque también fue un dolor de cabeza para Jorgito, puesto que tuvo que admitir que 'se había inspirado' en una canción de las The Chiffons y pegar derechos de autor, pero ¿quién no conoce esta canción si se la tarareo? Probablemente sólo contestaría 'no' un muerto. ¿Saben dónde estaba situada I'd have you anytime? Pues justo antes de 'My sweet lord'; es decir: condenada al ostracismo.


George Harrison Bob DylanOculten a los niños en sus casas, cierren puertas y ventanas y recen lo que sepan: Bob Dylan está sonriendo (bueno, esboza una sonrisa que ya es...).


Pero todo eso también es irrelevante. La canción es formidable, tanto si se analizan sus pormenores como si se disfruta sin ambages. Si hacemos lo segundo, destaca que fue compuesta a medias por Dylan y Harrison, en un esfuerzo común cual pareja del Pressing Catch en unos años donde uno y otro se lanzaban guiños (el propio Harrison grabó la canción de Bob 'If not for you' en el mismo disco) y ha sido de los pocas personas que consiguió tener una relación próxima con el Duluth, que es famoso por contestar a preguntas como "¿Como estás Bob?" con respuestas como: "Patatas traigo".


Volviendo a la canción, esta maravilla de melodía dulce y pausada mezcla perfectamente la letra que se lamenta de un amor perdido con una música casi etérea. Una combinación exquisita que también demuestran la voz de George y la guitarra solista de la canción (un Clapton increíble pese a estar en una de sus épocas de drogadicción más duras), ambas fundidas elegantemente en cada final de la estrofa dejando un efecto Norit en el oyente que tarda un rato en disiparse. Aunque quizás lo que más me gusta de la canción es precisamente lo que casi ni se aprecia: la batería, la percusión y la guitarra acústica; que tejen el perfecto manto para que el resto pueda destacar, algo así como un como los que se quedan abajo en los castillos humanos.


GeorgeHarrison Phil SpectorReunión de notables: el de la izquierda se me parece irremediablemente a José Antonio Camacho (ahora mismo entrenador del Osasuna), Harrison ganó el premio Pantene de ese año y Phil Spector podría pasar perfectamente como el solitario disfrazado.



Esta sencilla canción se me hace de escucha obligada cada cierto tiempo. No diré cuándo, pero así es la vida señores: a veces apetece escuchar esto, a veces lobotomizarse con 'Sister Ray' y en ciertos momentos, el 'Buenas Noches Señora' de nuestro gurú Bertín es lo más apropiado. Lo más difícil es acertar con el momento. Una pista: la tercera opción no es la más adecuada en una entrevista de trabajo.





Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein

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domingo, 5 de julio de 2009

Fondo de armario ( I )


The Rolling Stones - Sway (1971)


Al rebufo de la llegada de las rebajas (con esas imágenes tan bonitas y humanas de toneladas de gente apiñadas frente a la puerta de algunos centros comerciales), damos salida a esta nueva sección que intentan hacer justicia a esas canciones que pasaron desapercibidas en su momento debido al impacto súbito de otra que le precedía o antecedía en el orden de canciones del LP y que, normalmente, sólo conseguían el efecto contrario que los desfiles de Victoria's Secret provocan en mí.

Sabido esto, Garajeland, combatiendo las injusticias desde hace cinco minutos, toma en su mano la antorcha que suele portar Moe en los tumultos y se compromete a poner en su sitio a estas canciones, haciendo más por ellas que esa versión del patito feo que acaba con el bicho convertido en cisne y ajusticiando al resto de los patos (perdonen sólo vi la versión Tarantiniana de la historia). Por supuesto, esta sección está abierta de piernas a cualquier tipo de sugerencia, para ello puede utilizar desde los comentarios hasta mandarnos un correo electrónico al señor 61&49, a mí o a ambos, ya que estamos trabajando en la fusión, como Goku y Vegeta.


Vamos, ninguno está pensando que Jagger se había pasado con las fabes del mediodía, ¿no? Ni por el gestito de Bill Wyman tampoco...

Dicho lo cual. Vayamos con el tema en cuestión.

Nombre: Sway
Autores: Mick Jagger & Keith Richards
Fecha de grabación: Octubre de 1970
Productor: Jimmy Miller
Ingeniero de Sonido: Andy y Glyn Johns
Músicos: Charlie Watts: Batería, Mick Jagger: guitarra y voz, Keith Richards: coros, Mick Taylor: tremebunda guitarra, Bill Wyman: bajo y Nicky Hopkins: pianola.
Datos extras: en el momento de grabarla soplaba un ligero viento sur/sureste, Mick Jagger se había comprado un fular nuevo y Keith Richards había descubierto una nueva hora entre la merienda y la cena para drogarse. Charlie Watts, mientras tanto, no se inmutaba.



Siendo honestos, aparecer detrás del pelotazo que fue Brown Sugar (número uno en EE.UU. y 2 en Inglaterra) condena al ostracismo a cualquiera. Hablamos de Brown Sugar, canción que tras Satisfaction y Angie más fácilmente puede aparecer en Kiss FM a la hora de la siesta y que siempre provoca un 'ohhhh' de alguien al finalizar, como bien apuntaba Rob en Alta Fidelidad. Además, no hay que olvidar que después de Sway venía Wild Horses, lo dicho: condenada a pasar desapercibida.


Pero estamos hablando de Sway, la nada arquetípica canción del 'Sticky Fingers' que parecía marcar un cambio de orientación en la banda. Fue ensayada por primera vez en Stargroves, la mansión destartalada de Mick Jagger y nació más como una improvisación entre ambos Micks que como algo premeditado (de hecho, el bueno de Taylor siempre ha considerado que la canción es más suya que de Keith Richards, a la postre quien está en los créditos). En el trascurso de la grabación la cosa empezó a desparramar: con Charlie Watts colocado en un ventanal y el ampli de Mick taylor dentro del hogar (y los micrófonos en la chimenea). Pero lo más curioso del asunto es que, por primera vez en mucho tiempo, no se oía la guitarra de Keith, quedando la responsabilidad de las seis cuerdas en manos del talento con patas de Taylor.


Mick Taylor con un becario de verano, se dice que no lo hacía mal, pero aún así no cobraba más de 300 euros.


El resultado, por si quedaba alguna duda, es apoteósico, logrando una de las mejores interpretaciones de la tercera etapa de oro de los Stones, todo es un joya: empezando por los formidables arreglos de cuerda de Paul Buckmaster -habitual colaborador de Elton John-, una batería de Charlie que alcanza unas cotas de potencia y presencia muy poco habituales en él. Una de sus mejores tomas, sin dudas. Tampoco está mal Mick Jagger que canta con fuerza sobre la base rítmica (y un notabilísimo piano de Nicky Hopkins) y los coros de Keith, Pete Townshend, Ronny Lane y Billy Nichols (de cuyo álbum 'Would you believe' algún día hablaremos), pero el jefe del cotarro es el otro Mick, que consigue entretejer una línea de guitarra que se acopla al conjunto y dirige al grupo hacia un solo final que hipnotiza al mismo nivel que Tony Kamo en 'Hola Rafaella'. Por cierto, si piensan que lo de tejer es fácil, pónganse a hacer ganchillo para hacer la prueba; a la tercera vez que se equivoquen contando, las agujas ya habrán impactado, violentamente, contra la ventana más cercana.


Aquí les dejo la canción, que gracias a las superlativas guitarras de Mick Taylor, se hizo bastante habitual en el repertorio Stoniano de los primeros setentas. De lo que hacen los actuales señores del castillo de jubilado con esta canción prefiero no opinar, me quedo con las versiones en directo (y piratas la mayoría de ellas) de aquellos años, que convierten a los bajos en altos y viceversa.



P.D.: de postre unas maquetillas del Sticky Fingers, para ver como era Sway al ras.


Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein
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