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viernes, 14 de junio de 2013

Cuando los amigos son útiles a medias: The Decibels


Decibels - Create Action! (1997) 

Siendo justos, vamos a decir que los amigos son un bien útil la mayor parte del tiempo. Ya saben: camaradería, favores, charla, déjame dos euros que no me llega para el nuevo precio del billete de transporte. Todo ventajas. Otras veces las relaciones amistosas funcionan, pero a medias. La primera y quizás única que se me ocurre a este respecto tiene como protagonista al responsable del extinto, pero culinario-musical programa de radio, Con Patillas y a lo Loco. La parte amistosa que funcionó a la perfección es aquella en la que me dejó un disquito que prometía desde un principio gracias a un binomio nombre grupo-título bastante interesante: The Decibels – Create Action! El resultado no pudo ser más satisfactorio, enganche total a este disco, que además me sigue proporcionando estupendos momentos. Y ahora la parte que funcionó a medias: después de escucharlo me puse a indagar formas de compra y oiga, todo muy bien, pues alcanzaba precios de trama corrupta. Por supuesto la culpa la tiene el que me lo prestó. Sigo sin él, y tras los últimos vistazos a la red, esta situación me temo que persistirá durante un tiempo.

Hay quien se bajó del eMule un recopilatorio de chistes de Arévalo y hay quien no.


Puede que estas altas cotas coste se deba al sello alemán (estupendo siempre, por cierto) Screaming Apple, pues no es la primera vez que sus tiradas se ponen imposibles si llegas con retraso a tu tienda o pusherman de vinilo favorito. Lo cierto es que no es la primera vez que sus famosos sold-out se interponen en mi camino, el más sangrante con el Mass Romantic de los Exploding Hearts, aunque asumo no sin resignación que no será la última. Decía que el sello alemán suele ser uno de los más fiables en lo que respecta a todos los estilos que más gustan por esta vaga casa. The Decibels no iban a ser una excepción. 

Ahora que viene la época en la que os toca ir a bodas: vístanse como los Decibels y se quedan en casa escuchando el disco tranquilísimamente

El grupo fundado en Sacramento es, principalmente, un grupo de powerpop. Ejemplos en Create Action! hay varios, cada uno más ajustado que el anterior a los parámetros del estilo, “Allison”, “But I Love You”, “Whole Wide World”, “Something Good To Go By”, “Change”… cualquiera de ellas un single en potencia que haría levantar los instintos al más melódico amigo popero. Pero como todo en esta vida y todo menú del día ofrece varias combinaciones, Create Action! se desenvuelve en otros terrenos con la misma dignidad, ya sea en canciones más inclinadas hacia el punk-pop como “Good” y “(So Your´re) In Love Again”, y otras tonadas que juguetean con el Pop independiente (“Some People”). Su imagen elegante y trajeada los encuadró en una floreciente escena de mod revival en el norte de California, algo que nos alegra enormemente pues somos bastante amigos del mod revival. 

Si este negocio musical fuera un poco menos injusto, a finales de los noventa los ex E-Types (todavía esperamos un especial dedicado en BeatGaragePop) Dean Seavers y Joe Pach, unidos a Brian Machado y Brent Seavers completando la formación decibelia, hubieran cosechado un poco más de éxito. Merecido sería por esta banda tan excitante. 

Scott Fitzgerald decía que las vidas americanas no tienen segundo acto. Pues bien, después de unos diez años desaparecidos, los Decibels han vuelto a reunirse para dar unos cuantos conciertos (¿Tendremos la suerte de verlos por aquí? Algo me dice que sí) y desafiar las palabras del escritor. Claro, que esto es España y yo espero tener un segundo acto para sustituir el Verbatim que tengo de ellos por un buen vinilo, pero de momento no hay forma.

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jueves, 11 de abril de 2013

Mejor hazlo en clave Mod: The Loved Ones



The Loved Ones - Better Do Right (1994)

No ha mucho tiempo en este vago espacio hubo una entrada dedicada a los californianos The Loved Ones, hablaba concretamente de su homónimo EP de debut. Lo cierto es que una sola entrada sobre ellos me supo a poco, como a croqueta congelada. Aclarados los puntos anteriores se abre un abanico de posibilidades para los que estáis leyendo estas líneas. Opción A: Si ya conocía este grupo y no le gustaron puede ahorrarse el seguir leyendo y evitar alguna que otra referencia a los Simpsons, muchas comas donde no deberían, y una sensación general de que la pestaña de al lado del navegador podría contener algo mucho más interesante. Sepa usted que tendrá nuestro odio eterno, no por abandonarnos (a esto ya hay costumbre), sino por tan escasa sensibilidad musical. Opción B: Que ya los conociera vagamente y quisiera seguir indagando sobre el grupo y lo que sería su última grabación, pues todo lo que hay en medio lo dejamos para que abra su propia línea de investigación (puede que incluso en algún momento se tope con algo de la trama gürtel). Opción C: Que llegue a este grupo por primera vez. En cuyo caso: Hola, aquí encontrará alguna referencia a los Simpsons pero también un posible grupo a añadir entre sus favoritos.

La crisis del ladrillo. Vivimos por encima de nuestras posibilidades.

Para poner el tema en situación, decir que The Loves Ones tuvieron una vida discográfica efímera. Desde su debut homónimo en formato EP, pasando por su disco Price For Love y el final de su trayectoria discográfica con Better Do Right tan sólo habían pasado un par de años, los que van de 1992 a 1994. Desconozco las razones por las que el grupo se disgregó en diversos proyectos, porque éste precisamente aunaba un buen número de cosas que me gustan, y mucho. A saber, Bart Davenport es un cantante de esos que entran en el selecto club de “canto cómo quiero y lo que me da la gana” ya sea aquí, en solitario o recientemente junto a Biscuit rindiendo tributo al Sound Affects de los Jam. Queda sumar su habilidad a la armónica y a la guitarra, eclipsado en este instrumento sólo por un excelso Xan McCurdy que es un líder de masas y dictador de alguna isla con volcán si existiera un apartado especial para las seis cuerdas. Completando el grupo el empaque de la sección rítmica de Michael Therieau (Bajo) y John Kent (Batería). Si a un grupo  (con todo el derecho que le otorga el significado de tal palabra) tengo que añadir que sus influencias me parecen correctísimas, a base de Soul, Blues de Chicago (más evidente en su primer disco), R&B de la British Invasion y todo ello en clave Mod, no me queda más remedio que admitir que son unos favoritísimos sin discusión.

Podría parecer la misma foto de antes, pero no. Xan McCurdy se ha desabrochado la chaqueta y hay una ventana rota. Lo de vivir por encima de las posibilidades sigue.

Better Do Right sigue el esquema casi de un concierto, con una ametralladora “Wishy Washy Woman” para comenzar, seguida de los elementos más Soul del grupo: “What Is Love?”, “Bad Dream” y las bluseras “Crazy Gonna Lover” y “Why? Let…Go”. Hacia el ecuador el disco coge temperatura con “You Better Do Right”. La maravillosa “Good Bye” les convierte en aventajados alumnos de la factoría de Atlantic Records. Y a partir de la instrumental “Xan´s Night Out” todo empieza a desbocarse, con R&B a raudales, el de “You Know”, “Everything” y un jugoso y final con las dos únicas versiones del disco, “Bow Wow” y el incendiario final de “Can´t Stop Me”. Así es como acaban los grandes discos. 

Me quedará siempre la duda de que en directo tienen una pinta de ser cualquier cosa menos flojos bastante curiosa (si alguien ha tenido el placer, por ejemplo en este curioso vídeo en El Templo del Gato madrileño, agradecería que me lo confirmara). Defenderé lo que haga falta mi idea de que hay pocas cosas que molen más que el R&B bien hecho. The Loved Ones eran jóvenes, no creo que ricos, llenos de azúcar y para alocarse al estilo Broadway decidieron que era mejor hacerlo bien. Vaya si lo consiguieron.

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Lista obscena de favoritos 2012

Cada año por estas fechas, cuando todo el mundo publica listas con los mejores discos del año, un servidor aún se encuentra con lo indispensable de tres años antes, descifrando como mucho una novedad o dos de las que llegan con cuentagotas (y cuando digo novedad puede ser algo publicado hace meses) mientras además evalúo que en tal listado es increíble que cierto disco ocupe el lugar veinte cuando podría ser mi favorito dos años después de que se publicara. Un lío. Sin embrago, algo ha ocurrido este 2012 que no han parado de llegar frescas novedades, y que como es natural en este ciclo musical, seguirán apareciendo. Por ello, y por primera vez he sido capaz de confeccionar una lista de favoritos (no los mejores, eso se lo dejo a los críticos que de esto saben mucho más) que al menos a mí me resulta casi casi pornográfica. Por ello cada uno tiene asociado un mes, para que en 2013, y reutilizando vuestro calendario ligero “Un fresco 1976 con Marisol” puedan anotar cada uno de ellos si es que aún no se los han llevado a las orejas.

2012, o el año en el que descubrí que Tony Genil seguía vivo (y no es broma macabra).



(12) Miss Junio. The Attention! – Gettin’ All. No podría faltar en un listado hecho en este bloc un grupo de Garage y Rhythm & Blues que visten elegantemente trajeados y graban un vídeo con chicas sesenteras bailando mientras ellos reparten chulería mod por doquier. Los austriacos no son nada novatos en esto, pues su primer disco homónimo también era recomendable, pero es que este es todavía mejor.

 




(11) Miss Septiembre. Langhorne Slim & The Law - The Way We Move. Si algo me fascina es la gente inclasificable, y Langhorne Slim lo cumple pero muy de largo. Hace Folk, toca con banjo, tiene un grupo igual de fascinante, son rurales, lo hacen bien, tiene una voz peculiar, hay contrabajo, moreno de bote, se pueden poner profundos, etcétera, etcétera, etcétera. Ah, y lleva sombrero. Y una vez vio un zepelín. Denle una oportunidad, no dejará indiferente a nadie.

 


(10) Miss Enero. Nick Waterhouse – Time´s All Gone. Aunque ya en la crónica del Purple Weekend di mis impresiones personales sobre un Nick Waterhouse al que no acabo de encontrar afiliación amistosa, su disco tiene calidade incuestionable. Soul oscuro, R&B, y apoyado en que Waterhouse canta bien, toca la guitarra mejor y el grupo del que se acompaña son de todo menos mancos. Dejaré de lado lo bien o mal que me caiga, al fin y al cabo, cuando uno come buen solomillo no se preocupa de saber si la ternera era simpática y daba los buenos días (que me perdone el señor Waterhouse la comparación).

 


(9) Miss Noviembre - Beachwood Sparks – The Tarnished Gold. Uno de los múltiples regresos que van a aparecer en este listado. Sería el más largo si no fuera porque en esto los Redd Kross se llevan sin lugar a dudas el trofeo en forma de premio anual por su sobresaliente labor en el campo de la excelencia del retraso. No obstante, han pasado diez años del último disco de los Sparks y estas esperas suelen conllevar la decepción. No. A mí poco a poco, y cada vez creciendo, este disco me ha conquistado. Country y pop de una suavidad exquisita. Abandonan un poco el lado más psicodélico de anteriores trabajos en pos de la tranquilidad y la gran sensación de bienestar que deja escuchar este disco. Si Beachwood Sparks regresan, estamos de enhorabuena.

 


(8) Miss Diciembre - I Was A King – You Love It Here. En algún momento de mi existencia y las lagunas mentales sólidamente ligadas a ella, escuché algo de estos noruegos en un disco homónimo con una portada que parecía hecha con espirógrafo. ¿Se acuerdan del espirógrafo? Pues no ha vuelto en forma de chapa. A lo que iba, un disco que se basaba en ese estilo llamado Dream Pop, con un cierto parecido a My Bloody Valentine y grupos de similar ruido sonoro. Me debió de pasar inadvertido. Pero como todo grupo necesita un gran químico, parece que estos muchachos lo han encontrado: Norman Blake. Si además de Blake, añades que Robyn Hitchcock pasaba por allí, imaginen, les han llevado por terrenos más pop dejando un disco de los más apañado, con más parecidos a Teenage Fanclub (¿existe algún buen grupo que en algún momento no se hayan parecido a Teenage Fanclub?) o incluso me recuerdan un poco a alguna época de los Nada Surf. Con esa nómina de colaboraciones, cualquiera se marca canciones como Frozen Disease.

 


(7) Miss Abril - Redd Kross – Researching The Blues. Si alguien esperaba que después de quince años, el grupo más chicloso de cuantos han pisado terreno terrestre se hubiera pasado al Blues y las influencias del Delta se habrá llevado una gran decepción y una tremenda bofetada de decibelios. Quince años y no se han perdido en lo que mejor saben hacer, que es estar muy pirado y el powerpop pasado por una batidora en la que entran sin perder ni un ápice de pegajosidad el punk, el glam y el desenfreno. Sólo al final hay un par (¡un par!) de canciones que flaquean entre tanto nivel. Treinta minutos de disco, suficiente para que los Redd Kross te pasen por encima, y a cualquiera que se ponga por delante.

 


(6) Miss Agosto. Hi-Risers – Hang Around With You. Otro de los retornos de los favoritos entre favoritísimos, los tres de siempre: Greg Townson, que es achuchable de por sí, Todd Bradley, que con su vozarrón de señor del monte ha puesto una nota más de achuchabilidad en canciones como “I´m In Love With My Record Collection” y Jason Smay, el señor con las manos más rápidas al otro lado del atlántico. Siguen siendo adorables, sin discusión alguna. Actualmente el mejor grupo de influencias americanas que toda persona a la que apriete el nudo de la corbata debería arrimarse. Siguen dándole absolutamente a todo lo bueno (R&R, Surf, Garage, Pop, Beat, Country…) y a todo lo que se acercan lo siguen hacen bueno. Crisis, depresión y todo ese tipo de cuestiones no tienen cabida en el diccionario particular de los Hi-Risers. En las catorce canciones de Hang Around With You se halla la fórmula para empaquetar todos los problemas y mandarlos al cuerno.

 


(5) Miss Mayo. The Ripe – Into Your Ears.  Lo reconozco: los escuché en El Sótano de Diego RJ y me llamaron la atención, un grupo con Jake García (ex Ugly Beats), Gian Ortiz, Nick Yaklin y que había incorporado a Jorge Explosión al mismo, pero estaba a otras cosas mientras escuchaba el programa, quizás pasando la fregona o una de esas acciones comunes de hoy en día. Escuché el disco y una vez más debía estar a otras cosas. Segunda prueba, le voy cogiendo el hilo. Meses después sigo enganchado a ellos y me declaro incondicional del sonido de suave psicodelia y pop que ha hecho de este Into Your Ears uno de mis discos favoritos del año.

 


(4) Miss Febrero. Ángel Kaplan – Pictures From The Past. Si alguien ha escuchado el disco y no se ha percatado de esa fina raya encima de la letra “a” que ha perdido la verticalidad por una ligera inclinación a la derecha pensará: “Ya está. Estos yanquis lo tienen muy fácil, vivirá tranquilamente en la costa Oeste con todas las influencias del soleado pop de allí a mano. Con acceso fácil a discos de Big Star y los sonidos de Memphis. Seguro que se levanta por la mañana y tiene un estudio de grabación junto a la puerta de su casa”. Error. Ángel Kaplan es de Asturias, y ha grabado para el sello extremeño Sunny Day uno de los discos favoritos de este año. Desconozco si ya existe versión en cedese, pero la tirada limitada y numerada de 500 copias a 45 rpm, con un diseño tan cuidado como espectacular es indispensable si se cruza en tu camino (cosa que a día de hoy puede no ser tan fácil).

 


(3) Miss Julio. Allah Las – Allah Las. La primera experiencia con los Allah Las fue una descarga legal (que sí, confiemos de primeras que así es) que recopilaba sus primeros singles y demos. Cuando me puse a escucharlo sólo me funcionaban dos canciones, bien por mí. Una de ellas “Catarman” dejaba entrever que el proyecto de estos jóvenes californianos tenía buena pinta: Sonido de la costa Oeste y pop con dosis justa de psicodelia. A la llegada del álbum completo todas las previsiones se colmaron: canciones sensacionales y un sonido sesentero que engancha desde el principio y ya no te suelta. O mucho me equivoco, o por alguna de esas desconocidas razones que hacen que un grupo de una propuesta tan especial triunfe, a estos chicos los veremos dentro de poco loados por las más amplias masas inimaginables de modernos.

 

(2) Miss Octubre - The Mastersons – Byrds Fly South. Con este disco llegó todo rápido: Escuchar el disco en el walkman moderno, ver en el teléfono moderno que tocaban al día siguiente, según iba en el transporte público que hace años era moderno pararse a comprar las entradas para un concierto acústico para sólo noventa personas, y una barra de pan. Y en esos dos días transcurridos: Fan. El matrimonio real formado por Chris Masterson y Eleanor Whitmore, durante cierto tiempo tocando en la banda de Steve Earle, ha aprovechado su primer disco en solitario para suplir el hueco que van dejando los Jayhawks más brillantes. Podría parecer exagerado, pero no lo es. Country suave, perfecta simbiosis entre tradición y buen pop, melodías incomparables, las voces (la de Chris muy parecida a la de Gary Louris) y sonido exquisito. Quizás menos “Blue” que los de Minnesota, pero ya se sabe que los pájaros que vuelan hacia el sur lo que buscan es un aire más cálido.

 


(1) Miss Marzo - Gentleman Jesse – Leaving Atlanta. Número uno por muy diversas razones, pues esto de las listas es harto complicado. Porque el disco, muy evidentemente, es una obra magna de rock and roll y powerpop que mejora el ya de por sí agradable plato que suponía el debut de Jesse Smith y del que dimos buena cuenta aquí. Parece que a la hora de confeccionar listas se olvidan cosas que asimilas tan rápidamente que parece que han estado ahí toda la vida, cuando en realidad no es así, concretamente Leaving Atlanta se publicó en Marzo y ya parece un clásico entre mis discos favoritos. No podía ser de otra manera con canciones como “I´m A Mess”, “I´m A Lonely” o “What Did I Do”. Otra de las razones, es que como buen español, y ante la duda, la gente que me cae bien tiene ciertos privilegios, y como me dijo Tomás Verléin tras escuchar la entrevista que le hicieron en El Sótano, éste es de los que ves al instante merece un cargo público de confianza. ¿Qué el concierto que dio en el Purple Weekend también tenga algo que ver? Por supuesto. Por esta y muchas cosas, Leaving Atlanta ha dado tantas alegrías en lo que va de año, y los que vienen.

 
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viernes, 14 de diciembre de 2012

Contacto con Tacto (XVI): Purple Weekend

Purple Weekend 2012 - León

Dicen que un clavo quita otro clavo. La gente que llega borracha desde la siete de la tarde dice que la resaca la quita una cerveza para desayunar. Yo esto no lo sé porque sigo siendo fiel al Nesquik. Lo que si he aprendido es que si uno va a hacerse un viaje en jornada de puente dejando atrás dolor, mucho dolor por perderse un concierto de los Redd Kross, lo mejor es paliar la tristeza tomando una medicina similar. El Purple Weekend de este año, en su ya vigésimo cuarta edición era la opción médica más aconsejable. Un cartel muy del gusto de este vago bloc, pues a la evidente llamada de Gentleman Jesse, Bart Davenport, The Ripe o Nick Waterhouse había que sumar la no menos gustosa gastronomía leonesa y sus vinos del Bierzo.

El señor de los numeritos tras la última jornada del fin de semana a base de tapas

Primer día: ¡Viva el vino!

Tras la llegada a León y ponerse el mapa de Krusty Burgers en la cabeza (había algo de niebla, no crean) encontrar la zona de bares y comida no fue problema. Una tapa de sopa de ajo ayudó a que unas canillas en temperatura de ultramarino entraran en calor. Rápidamente uno se hacía a la zona más por el instinto desarrollado a lo largo de los años que por otra cosa. Faltaba un factor sorpresa, un Jaycee Carroll de la tapa leonesa: Warrenpelagatos. Si no le conocen como director del programa Tonetti en Radio Arrebato lo harán como un filántropo de los bares que discurren por el corredor de la Alcarria y el astur-leonés. Fue él el que nos puso en el camino de las patatas fritas con pimentón picante del Flechazo. Imprescindible manjar mientras esperábamos la apertura (nocturna) del Purple Weekend, de lo que se encargarían los holandeses The Kik.

Y después del uno viene el dieciséis...

Ellos le pegan al Beat o Nederbeat de forma más que elegantemente trajeados. Una buena elección por parte del festival iniciar de esta manera. Alegres, fiesteros y con sus buenas melodías, cantadas en el idioma de los Van Houten, cosa que no desentona para nada. Personalmente me gustaron más cuando tomaba protagonismo Arjan Spies, de los muy añorados por estos lares Mark And The Spies. Estuvieron simpáticos y si bien su cantante Dave Von Raven, con pintas de profesor sustituto, alargaba en demasía la charla ofrecieron un concierto de lo más ameno.

The Kik. El holandés mola en la intimidad.

La segunda parada de la noche iba más cargada de decibelios, en este caso llegados de Escocia y con más años a sus espaldas que los tiernos holandeses: The Rezillos. Ellos lo tienen todo para que me gusten, sonido de la primera hornada punki, un poco de New Wave por allí, otro poco de pop por allá, y el caso es que nunca me han terminado de engatusar del todo. No dudo de la valía de sus directos, pero una vez más me quedé sin engancharme a ellos. Puede ser que a esas horas y con el viaje a las espaldas ya estuviera pensando en bollos de canela calentitos y no en el espectáculo visual que es ver a estos trasnochados escoceses.

Segundo día: Póngame una más, que yo controlo.

Insano madrugón para hacer turismo, aunque fue bienvenido. La experiencia y la veteranía empezaron a ser un importante activo en la búsqueda de la tapa idónea, y hubo momentos que se conseguía en forma de cazuela de garbanzos con bacalao. Tanto fue así esta obsesión por la tapa y el vino que se nos pasó por completo el concierto de los valencianos Midnight Shots. Mil disculpas. Los conciertos en horario de tarde se realizaban en el estupendo Espacio Vías, que previamente habíamos visitado para ver su mercadillo de discos, la exposición de fotos de ecstasy and wine (recomendable ver sus cápturas del fin de semana), otras variedades sesenteras, y que además nos dio a conocer en sus inmediaciones unos carteles con la estelar actuación de Tony Genil para este Viernes catorce (no sé que hacen leyendo esto y no viajan ipsofacto).

Jacco Gardner al organillo y la maraca. Chico aplicado. 

El primero de ellos el joven, por no decir maldito pipiolo, de Jacco Gardner. Inmiscuido plenamente en recuperar una suave psicodelia pop y hacerlo todo como si saliera recientemente de una pintura flamenca del Rijksmuseum. Pónganlo en un festival con público que vaya a ver a Saxon y no sale vivo de allí. Lo cierto es que su estilo necesita de una dedicación inicial, si bien pasada la sorpresa inicial para quien no conociera sus andanzas, a mí me terminó enganchando, y eso que las seis de la tarde suele ser una hora crítica para mi estado mental.

The Ripe. Camisa de cuadros.

Siguiente turno para uno de los grupos que más ganas tenía de ver, The Ripe. Otros que le dan un poco a la psicodelia pero con alma de más powerpop, y con un resultado que me chifla. Aprovecharon la primera mitad de concierto para alternar canciones de lo que será próximo disco con algunas de Into Your Ears, pero fue a partir de la segunda mitad cuando se centraron en el solomillo y todo empezó a mejorar sin parangón. Todo ello pese a que Jorge Explosión andaba resfriado y se quedó en la velada en un discreto segundo plano, algo chocante para los que le hemos visto habitualmente sobre el escenario.

Bart Davenport. Chaqueta de cuadros.

Como el día era una sucesión de sucesos tras otros hasta que deseamos que se muera Flanders, no había tiempo que perder para cambiar de escenario y dirigirnos al CHF León, donde esperaban Bart Davenport y los barceloneses Biscuit que tocarían íntegramente el Sound Affects de los Jam. Entre medias, caña y tapa para no desfallecer. Podría ponerme objetivo y con ínfulas de crítico para decir algo como “sobraba el ejercicio nostálgico bajo una amalgama de manidas versiones que a estas alturas no aportan nada al parabólico mundo musical”. Al cuerno. Disfruté al máximo. Las voces, la instrumentación y el buen rollo que estila Bart Davenport hicieron que el concierto fuera sensacional, rememorando a uno de los grupos de mi vida.

Gentleman Jesse. Pelazo, y un tipo simpático.

Aún con el regusto que dejó este concierto, y con los gemelos bien tirantes después de unos cuantos saltos y las horas acumuladas del largo día venía el plato fuerte de la noche, Gentleman Jesse. Fue fuerte, intenso, no me defraudó en absoluto y nos dejó casi sin aliento a los presentes. No por el pelazo de defensa del Sevilla que se ha dejado el peluquín de Jesse Smith, sino por la energía con la que salieron a tocar, casi sin pausa y a todo trapo. Intenté seguirles el ritmo, pero me fue imposible y no creo que fuera el único, literalmente: me arrollaron. Ni siquiera recuerdo el orden en el que fueron desgranando las canciones de sus dos discos (salvando una versión de Biggest Gossip In Town que me sorprendió). Ni falta que me hace.

Los Mockers, un poco de lejos pues el objetivo ya estaba fatigado

Para el último concierto esperaban los más veteranos, los uruguayos Los Mockers. No soy de los que suele gustar la repesca de grupos que han dejado impronta hace cuarenta años, ni por estrellas veteranas, ni por cualquiera que tuviera una aparición en Reencuentro. Lo cierto es que los Mockers estuvieron simpáticos, gratificados de estar tocando por primera vez en España, con ganas de agradar y siendo reconocidos como los Stones sudamericanos, versionenando de vez en cuando a los Stones ingleses. Si no hubiera llevado semejante día a mis espaldas los hubiera disfrutado más plenamente, supongo que los más fanes sí lo hicieron.

Tercer día: El frío es para cobardes.

Último día de conciertos y otra jornada de turismo, esta vez más pausada. Según iba avanzando el día la cosa mejoraba tras probar todos los sabores de las croquetas del Rebote y la estupenda morcilla de untar leonesa, servida en pan de hogaza no hace necesario conocer el cielo. En estas nos acercamos al céntrico y atestado escenario del Gran Café donde esperaban los asturianos Stanley Road. Con semejante nombre ya sabrán por donde irán los tiros: punk-pop, estilo mod y tirar de un par de versiones de los Jam. Correctos y con un breve concierto que sentó bien. Vistos desde un segundo plano, pues no era lo más idóneo aglomerarse en los mejores sitios mientras cargaba con una bolsa de morcillas y cecina que habíamos comprado minutos antes. Esto sí que es finura mod.

Stanley Road en un llenazo del Gran Café y publicidad de Mahou

Casi sin tiempo, nuevo desplazamiento para otra doble ración de conciertos en el espacio vías. Esta vez cargado de garage, beat y R&B. Por un lado los gallegos The Phanton Keys, y por el otro los franceses Les Terribles. Cada uno juerguista a su manera, y aunque ambos resultaron divertidos me quedo con Les Terribles, que cuando se enchufan en modo fiesta a darle a las versiones garajeras de yé-yé comandados por su cantante, ahora con la cabeza rasurada Rudie, la cosa se pone muy seria. Incluso finalizaron con una versión del Flamenco de los Brincos, cantada por un invitado que, francamente, no sé quien era. Me los había perdido alguna vez y resultan del todo recomendables.

Les Terribles y la apología por la chica sesentera

El final del festival se acercaba a su fin y sólo quedaban tres conciertos (parece poco y todo) en el escenario principal. A los asturianos Kings Of Makaha llegamos con una par de canciones de retraso. Me gustaron más cuando se ponían en modo surfero instrumental, apoyados en un guitarrista con muy buena pinta, que cuando optaban por el lado rockero vocal. Cosas de mis manías supongo.

Para el segundo concierto, el de Nick Waterhouse, el pabellón CHF ya se había llenado como en ningún otro concierto, hasta tal punto, que los primeros compases de concierto estuve bastante entretenido con tres personajes sin duchar (hay cosas evidentes) que intentaban métodos de lo más variopintos para ligar con un par de señoritas que había a mi lado. Sin suerte, por supuesto. Con Nick Waterhouse tengo una relación difícil de explicar: me gusta mucho su disco, pero hay algo en la personalidad de este joven (y mucho) caballero del R&B que no me acaba de convencer. No es algo como mi odio irracional hacia Dennis Quaid, pero no me termina de enganchar por el lado humano. Musicalmente es un titán, mejor guitarrista de lo que esperaba, canta bien, se apoya en una banda magnífica y especialmente me gusta cuando se pone con el Soul más oscuro. Una cara ésta, que en pos de la parte más bailonga del asunto es la que parece reclamar la mayoría de la gente a esta última y numerosa hornada de revivalistas del género.

Nick Waterhouse, el hombre más buscado de la noche.

Con el último concierto me llevé el chasco de todo el fin de semana: Roky Erickson, el que fuera líder de 13th Floor Elevators y superviviente al LSD, otras drogas varias y el paso por un sanatorio mental. Comencé el concierto razonablemente cerca pese al brutal volumen, poco a poco fui escalando posiciones hasta las filas de más atrás para continuar parte del concierto sentado en las gradas laterales. Hasta que se puso en un plan progresivo, que es a mi persona lo mismo que me apliquen el toque de la muerte. Una lástima, pero me fui fuera a contemplar el frío de la noche leonesa.

Triunfal fin de semana, buena organización, ambiente agradable y selecto, todo acompañado de riquísimas tapas. Mi punto positivo a favor del Purple Weekend 2012, sin duda.

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jueves, 6 de diciembre de 2012

7´´, 45 r.p.m. y un pequeño trozo plástico: The Loved Ones

The Loved Ones EP (1992)

Retomamos (como todo lo que hacemos últimamente en este vago bloc) esta sección del mejor invento de cuantos se han realizado en el mundo: los siete pulgadas que giran a 45 rpm. Obra de un genio que aunque inventaba cosas bajo la sombra de Thomas Edison en forma de póster  ha dejado en el particular mundo del comprador de discos el cobijo más cálido y romántico que se puede encontrar. No podría cumplir mejor las expectativas este artefacto entregado por The Loved Ones en 1992 bajo el siempre infalible sello Get Hip Records. Veamos sus razones, porque después de que escuchen alguna de sus canciones querrán comprar la crema de afeitar con la cara de Bart Davenport si es que algún día se llega a comercializar.

The Loved Ones haciendo lo que cualquier jubilado: pasar el rato mientras construyen un nuevo Mercadona

The Loved Ones es casi lo mismo que citar a Bart Davenport, cantante y líder de estos jóvenes (al menos en el momento de la publicación de este EP lo eran, y mucho) californianos que lejos de modas de principios de los noventa como tocar mirándose las zapatillas sucias, el rap o el Super Mario 3 lo que hacen es (y esto no es un homenaje a Edison) alumbrar un par de discos y otros tantos singles y EPs rebosantes de Rhythm And Blues, Mod Sound, y una clase que más quisiera para sí una señorona de la calle Serrano.

Entre los citados artefactos sonoros publicados, este homónimo EP de debut con cuatro canciones, en las que destaca la voz de Bart Davenport y la excelente sección instrumental del resto del grupo. Dos canciones propias, una del propio Davenport, la sosegada “Hold On”, y otra del guitarrista y vocalista Nicolas Rossi, “Crying In The Morning”. Dos versiones, “Boom Boom (Out Go The Lights)” de Stan Lewis y “Sticks And Stones” de Titus Stone y popularizada en su momento por Ray Charles. Quizás Davenport y The Loved Ones nacieron en una época equivocada, puede ser que en otros tiempos hubieran sido estrellas, pero salvando la barrera temporal y modas varias, cuando el Rhythm And Blues con clase se pone a sonar con esta contundencia hay pocos estilos que le aguanten un solo asalto.


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martes, 24 de mayo de 2011

7´´, 45 r.p.m. y cuatro pequeños trozos plásticos: The Jam

The Jam 1978s singles.

Con una memoria en pleno proceso de huelga, pero aun puedo recordar las clases de filosofía, cuando esta asignatura se impartía incluso a los que no sabíamos qué hacer y estábamos en ciencias porque había que estar en algún sitio. Y seguimos estando en algún sitio, aunque ese es otro tema. Sentado en dos patas de la silla por algún lugar que en una botella de Mahou sería más cerca del culo que de la boquilla. En chándal, porque los vaqueros se sacaban en las excursiones al museo del Prado. Un profesor vagamente esmerado en contarnos aventuras y desventuras para sacar de la cama a alguna neurona y que algún tipo con bigotillo o tipa con pechos desarrollados años atrás (sin filosofía me di cuenta por mi mismo que pertenecía al primer grupo) profundizara en algún que otro pensamiento abstracto. En concreto ese de que el hombre es libre porque siempre se encuentra ante posibilidad de elección (pero no de erección curiosamente). Te contaban para explicarlo el ejemplo del señor malo que te viene a robar y te apunta con una pistola, la elección es darle los cinco euros de la cartera o que te meta una bala en la cabeza. Situaciones abiertas. La leche pensaba uno porque pensaba poco, es verdad. Y una mierda.

The Jam en plena protesta por la reposición indiscriminada de series ya olvidadas como "Canguros"

Si en algún momento actual el señor malo entra por la puerta de casa, es probable que entre porque yo le abra, pero el tema y tal es que entre. Amenaza porque tiene pistola, y te apunta a la cabeza y te dice: “Te voy a choricear todos los singles de los Jam, pero como yo también estudié filosofía te dejo que te quedes con uno”. Y ahí es donde digo lo de “y una mierda”. No tendría posibilidad de elección, quiero todo, no me puedo desprender de una sola de las partes. Concretamente tengo una época favorita en la que las dudas me asaltan con más agresividad que el hombre malo con pistola: los singles del año 1978. El mismo en el que publican mi disco favorito de los peluquines Mod, All Mod Cons. A saber: “News Of The World”, “Down In the Tube Station At Midnight”, “Bomb In Wardour Street” y “Strange Town”, que la añado al paquete porque aunque se publicó en el año 79 se grabó un poco antes.

Perteneciendo a una época muy particular del grupo, en la que pasan paulatinamente del sonido casi punk a diversificarse en otros estilos en los que Weller siempre se sentiría más cómodo, cada single es muy diferente del resto. El primero de ellos es News Of The World, en el que la canción principal es de Bruce Foxton, amén de la tercera en discordia del single, “Innocent Man”. Situación que creo que no ocurre en ningún 7´´ del grupo. Paul Weller cuela en la cara B la estupenda melodía popera de “Aunties And Uncles”, siendo curiosamente una canción escrita en pleno proceso de transición del peluquín, pues sufre cierta desilusión con las canciones grabadas por el grupo para lo que será el siguiente álbum. Ciertamente este momento de desencanto puede ser motivado por la mala elección de una colcha para pasar el invierno, pero afortunadamente el amigo Weller encontraría el camino en composiciones posteriores. Podría ser uno de mis favoritos si no fuera porque el sólo mencionar eso de un conjunto de tres canciones en las que sólo una es de Paul Weller es casi una herejía.

The Jam en plena protesta por el aumento de las canciones malas de las tiendas de ropa que se oyen incluso en la calle 

El encuentro con dicho camino se encuentra en el segundo single en cuestión: “'A' Bomb In Wardour Street”, imprescindible letra del Paul Weller que le vuelve a situar como la bombilla más clara de todo el movimiento punki de las islas británicas. Si “News Of The World” no había contribuido para bien en la imagen del grupo para la prensa, tampoco lo haría que All Mod Cons fuera presentado con un single que contenía como doble cara A (no existe el término B en los propios créditos) una versión del intocable Ray Davies, pese a que en mi vaga opinión la versión de “David Watts” desmerece muy poco de la original. Menos mal que “A Bomb In Wardour Street” es una canción imponente, llena de rabia y con una letra que no hizo amigos a Paul en la pandilla que lucían imperdibles en los pezones, desmarcándose así de un movimiento en el que se sentía más incómodo que Calatrava con una fachada recta. No citaremos pues desde este punto a The Jam en el punk como tal. Podría ser uno de mis singles favoritos si no fuera porque siempre me interesó más que en los mismos se pudieran encontrar canciones que no estuvieran en el LP.

Tercer 7´´ del lote: “Down In The Tube Station At Midnight”. Ya está, ya se puede decir, Paul Weller alcanza cotas de composición al nivel de los más grandes, y además tan elegante que nadie tendría reparo en llevarle a merendar a casa de una abuela. Canción perfecta en todos los sentidos, letra insuperable, aunando estilos musicales como el Mod Revival y el New Wave de forma elegante y una portada mítica en la carrera de la banda. En la cara B se encuentra una nueva versión MODerna, “So Sad About Us” de Pete Townshend y una composición de Bruce Foxton, “The Night”, canción intensa aunque sin llegar a los niveles de lo que estaban haciendo en las canciones de All Mod Cons. Podría ser uno de mis singles favoritos si no fuera porque no es el único que han realizado, cosa que hubiera facilitado bastante la elección.

The Jam en plena protesta por el aumento de precio del bono bus de diez viajes

Cuarta y última reseña, a modo de bonus porque se ha colado mientras inhalaba los vapores del limpia cristales y porque cuadra muy bien para completar el póker de singles. “Strange Town” es una encantadora canción, que sólo se puede encontrar en formato single, en recopilatorios, en este bloc, en canciones en directo, en tributos, en anuncios de mundos extraños cuando existan anuncios de mundos extraños y en el remake de “La ciudad no es para mí” en caso de que en algún momento se realizara, es decir, en un par de sitios solamente. Todo esto no quita que sea una gran canción, acompañada en la cara trasera del disco por “The Butterfly Collector”, canción tenue y menos luminosa a lo habitual en el grupo.

Afortunadamente, ningún hombre malo no ha querido robarme estos singles, aunque pensándolo fríamente admito que si alguien quiere conseguir semejante material algo de buena persona debe de tener. En cualquier caso ya va siendo hora que deje de filosofar y quitarme de una vez por todas el bigotillo y el pantalón de chándal, que llega el verano y empieza a hacer calor.

Servidor: Megaupload. Contraseña: peluquin


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sábado, 26 de febrero de 2011

El Club de la Pirindola (Quinta)

Paul Weller

Tras una provechosa conversación con nuestro honrado ministro, el señor Johnny Dibud (¿De verdad alguien no ha tenido una provechosa conversación con este hombre?), comentábamos la excelsa capacidad de hacer grandes canciones que tiene el bueno de Paul Weller. Nuestro Mod favorito ha aunado como nadie la pasión por el pop inglés que más nos gusta con los sonidos del Rhythm & Blues y el Soul de la Motown. Por eso, por la dignidad que deja tras cada nuevo disco (¿sabrían dibujar la palabra dignidad en una partida de Pictionary?) merece estar en el club de los que hacen lo que les sale de la pirindola… y lo hacen bien. Por eso, y porque quince años antes de todo eso del Britpop sacaba grandes discos, y quince años tras la muerte de esa etiqueta sigue haciéndolo. No duden en medicarse sin control con sus álbumes.

Composición: Cada comprimido del señor Mod contiene 200 miligramos de Pop (no dañino para la salud), 50 miligramos de Soul, 50 miligramos de R&B y gramos del mejor pop inglés de los sesenta como principales activos. Además contiene los siguientes excipientes: estearato magnésico, músicos excepcionales y aroma a honestidad en sus canciones.

Indicaciones: El Pop y R&B presentes en cada píldora, son sustancias recomendadas a pies juntillas que actúan neutralizando el exceso de ácido en el estómago y en el amargor bucal generalizado provocado por la ingesta masiva de alimentos sonoros en mal estado.

Posología: En adultos, tomar uno o dos comprimidos auditivos tras la ingesta de discos defectuosos. Si el problema persiste puede tomar alguno más, e incluso si la crisis dolorosa ha sido muy aguda es recomendable acompañarlo con alguna bebida espirituosa de más alta graduación cuanto mayor sea el dolor. Los comprimidos deben degustarse lentamente y paladearlos durante un tiempo, no los trague enteros directamente. Niños y embarazadas pueden tomarlo sin riesgo y pueden aumentar la dosis según crean conveniente.

Contraindicaciones: Una vez solucionados los problemas de acidez, debe evitarse mezclar sus canciones con aquellos alimentos que le habían provocado los problemas anteriormente descritos. Debe evitar la mezcla con tacrolimo y ciclosporina (utilizados para el trasplante de órganos y gustos musicales), pentoxifilina, y en presencia de cualquier persona de reconocida seriedad o personalidad gris.

En esta ocasión, no hay regalo preparado. Ya saben perfectamente donde encontrar las canciones de este hombre cambiante.

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jueves, 15 de enero de 2009

Recopilatorio adelgazante 2008


Se van las navidades y muchos ya habréis trillado el recopilatorio de David Civera que os ha regalado vuestra tía, otros aún seguimos dando vueltas al roscón intentando encontrar algún disco en lugar de un toro de barro y a lo tonto a lo tonto hemos dejado terminar el año precisamente haciendo eso, el tonto. Pensamos que de alguna manera había que bajar el mazapán y se nos ocurrió algo que no hace casi nadie por estas fechas: Recopilar lo que habíamos hecho este año en una carpeta repleta de mp3.


En un principio contamos con la inestimable ayuda del ordenador para realizar dicho trabajo, pero todo empezó a tomar dimensión y un tipo de grandes dotes artísticas como Mr. Mosstrem nos regaló unas magníficas portadas que todo el mundo debería imprimir, como mínimo, gastando la tinta de la impresora del trabajo. A él se sumaron los Sweet Vandals, o dicho de otro modo: el mejor grupo funk de la península, que han dejado que disfrutéis de una de sus canciones sin que nos denuncien por ello. Al menos ya existían dos razones de peso para que mereciera la pena el dejar hecha polvo nuestra aguja y lector de cedeses.


Como no podía ser de otro modo, agradecemos muchísimo la colaboración de los citados anteriormente y también a todos los que habéis pasado por aquí (muchos ya sabéis quienes sois porque estáis por la columna de la derecha) y a los que no lo estáis, pues también. Prometemos que seguiremos citando a José Luis Moreno y diciendo peluquín aún más que en la casa de Leonardo Dantés. Ya sabéis lo que podéis escuchar en el enlace, están los Sonics, los Redd Kross, The Band, The Hi-Risers, Bo Didley, los Kinks y gente que simple y llanamente nos apetecía poner. Un abrazo a todos.



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jueves, 4 de diciembre de 2008

Cuando estás en la muchedumbre punk


The Jam - All Mod Cons (1978)


Me disponía a escribir sobre uno de los discos del que más se podría escribir, pero a la vez uno de los que menos insustancialidades nuevas podía aportar. Ya pensaba en juntar a un grupo de intelectuales formado por un par de directores, dos actrices, un actor, un alemán, un italiano y un español (y el español gana en el chiste) para que me dieran consejo de que se podía contar sobre el singular disco de los Jam, All Mod Cons. La reunión no me aclaró nada, salvo que si alguien que esté leyendo esto quiere ser la nueva actriz de Julio Medem tiene que hablar con voz de susurro (que da como más empaque a la interpretación) y que como habitualmente mandan los tontos pues sería yo mismo el que iba a comentar lo que quisiera (que para eso el ordenador es mío).

Weller le está contando a Foxton ese chiste de Paco Aguilar sobre eshó dó Mariconé que se encuentran en el puente Triana...

Situar el All Mod Cons en el circuito histórico es sencillo: Es 1978. Thatcher “soy amiga de Reagan” está a punto de ser presidenta en una Inglaterra asolada por el paro, el colapso de los servicios públicos, el sector industrial muy quemado (y no metafóricamente) y donde Benny Hill lleva un tiempo persiguiendo a señoras pechugonas. Si a todo esto le añadimos unos chavales que andan cabreados con el asunto, tenemos el embrión perfecto para que muchos grupos sigan las premisas del punki que acababan de importar los Ramones: Música visceral muy poco preocupada por virtuosismos instrumentales, pocos medios para editar las canciones, mucha mala leche, mamporreros en sus letras, imperdibles donde se pueda o camisetas corroídas pese a la regañina correspondiente de las abuelas.

Se podrían citar numerosas bandas británicas que cumplían el abecedario del imperdible: los Sex Pistols, The Clash, Buzzcocks, Sham 69 o Stiff Little Fingers y un buen montón que se dejan llevar por la inercia del momento musical que se vive. ¿Pero qué es de The Jam? Sus influencias no están en los Ramones pero si en los Who o los Kinks, son buenos instrumentistas, venden bastante y en una compañía importante, tienen mala uva pero Paul Weller realiza unas declaraciones en favor de la reina, sus letras son potentes pero a la vez más afiladas, y para colmo son elegantes a la par que urbanos. All Mod Cons se encuentra en el punto medio donde se mezcla la energía y frescura Punk con las Rickenbacker que han rescatado Weller y compañía. Poco importa que etiqueta poner al disco o las peleas de Weller con Sid Vicius o los Clash, el resultado es tan bueno que dan ganas de ver bailar a la Obregón el David Watts.

Nada mejor para parecer urbano que fotografiarse junto al contenedor de residuos orgánicos


Paul Weller tiene veintiún años cuando se graba All Mod Cons, pero es muy posible que el no tener un teléfono móvil con mp3 le haga concentrarse en unas letras que hablan del neofascismo inglés con inspiración letrística en Ray Davies (“Down In The Tube Station At Midnight”), se ríe de la cultura punk en “A Bomb In Wardoour Street”, o de sí mismo y la vida de estrella pop en “To Be Someone”. Otras canciones dignifican el pop como “The Place I Love” o “Mr. Clean”. El guiño psicodélico de “In The Crowd”. Dos canciones acústicas para momentos tan especiales como una cena con botella de vino al corcho (“English Rose” y “Fly”). Bruce Foxton parece estar en un estado permanente de gracia (me recuerda mucho a mí cuando una vez que casi apruebo un test contestando con los ojos abiertos, pero a lo bestia), junto a Rick Bucker agitando caderas en la sección rítmica de “It´s Too Bad”.

Pese a que muchos grupos del modernismo inglés en los noventa han intentado chupar la energía vital de este disco, la falta de talento de la mayoría no ha hecho sino engrandecer un poco más la leyenda de All Mod Cons. Pese a lo que diga el New Musical Express, siempre es buen momento para acercarse a este disco, y si aún no lo has hecho, en cuanto se me quite la vaguería lo subo a la red que tanto gusta a los grupos gili-mantas que se venden en el top-manta.


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jueves, 24 de julio de 2008

El gran homenaje musical al consumismo



The Who - The Who Sell Out (1967)


¿Cansado de que tu olor corporal te impida el nombramiento como empleado del mes? ¿Harto de que esos incómodos granos juveniles te impidan ligar? ¿No puedes hacer otra cosa que chillar y salir corriendo cuando escuchas los cuarenta principales? Hasta hace poco, todos pensábamos que 1967 era el año de Sgt. Pepper, pero gracias al original y revolucionario sistema patentado de los Who, todos los problemas van a acabar escuchando el Sell Out.


Mediante el genial talento compositivo de Pete Townshend, podrás escuchar tantos chascarrillos como quieras de la estación de radio pirata Radio London, ficticia emisora, parida por las siempre activas neuronas de Townshend. Pincha el vinilo y podrás chotearte de todo la cultura hippie mientras degustas unas judías con tomate Heinz en “Heinz Baked Beans”, el importante tema de la masturbación en “Marie Anne With The Shaky Hand”, o el efecto de una persona bien aseada en “Odorono”. Aprovecha el sonido de las seis cuerdas de Pete para el único single del álbum en “I Can See For Miles”, posteriormente iluminado por la sabiduría hindú de Meher Baba que le regaló una pulsera anti dolor de espalda.



¿Una pulsera mágica y fea por 60 euros? Mentiría si dejera que la quise


El disco es perfectamente apto para cualquiera de tus actividades diarias; ya sea viendo la televisión, trabajando, utilizando el Jet Extender o simplemente mientras descansas. Seguro que el álbum entero no te defrauda; pero si piensas que no está hecho para detallistas como tú, simplemente disfruta del bajo quebrantahuesos de John Entwistle, siempre presente en el disco con una suavidad sonora solo al alcance de una Butterfly Pillow. No acaba ahí la cosa para el fabuloso bajista, composiciones como “Silas Stingy” o “Someone´s Coming” justifican de sobra la compra de este producto.


Otros álbumes nunca habían solucionado del todo el problema de que las canciones parecían deslavazadas, para evitar este sufrimiento se comercializaron sin éxito las Pinzas Anti-dolor Lasvi, que con la imagen de Jesús Puente nunca pudieron con la genialidad a la batería de Keith Moon, un baterista imprevisible, creado en los laboratorios más importantes del Reino Unido, haciendo un disco altamente resistente a un ataque alemán; con el que podrás cortar sin problema una bota de cuero, una lata de cerveza de medio litro o un bloque de acero.



"Pagamos con la tarjeta de compra de El Corte Inglés y nos regalaron ropa de juglar con chorreras"


¿Eres de los que piensas que el Sell Out no puede ofrecer nada más? Roger Daltrey te dejará boquiabierto con sus prestaciones vocales, hasta ahora insuperables en “Tatoo”, el inicio para los viajes operísticos de los Who de “Rael”, o una poderosa voz en “I Can´t Reach You”. Al servicio de Daltrey, Townshend, Moon y Entwistle se han puesto estudios de grabación con las más altas calidades, como los IBC, Kingsway, De Lane Lea en Londres, o los Columbia Studios en Los Angeles; en los cuales se ha dado forma a la obra más psicodélica y divertida del grupo, donde el Rock convive con el mejor Pop y Powerpop.


Si llama ahora, a la interesante oferta ofrecida por el grupo londinense, recibirá sin coste alguno un buen puñado de extras: la citada obra de Entwistle, “Someone´s Coming”; la segunda parte la opera “Rael” y canciones tan interesantes como “Jaguar” o “Melancholia”. Consígalo y disfrute de un álbum genial mientras la cinta abdominal vibra sin descanso y el fabuloso purificador de agua transforma agua del grifo en Solán de Cabras. Irrepetible.


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