miércoles, 25 de junio de 2008

La peor recopilación del mundo


El Mejor Album de Música de Anuncios de TV (Volumen 1, 2, 3 y 4)



El mundo musical está lleno de discos recopilatorios, es decir, un regalo de Dios para las discográficas que no apoquinan por un estudio de grabación y que casi por magia de Tamariz, las canciones ya están grabadas y dispuestas a incluirse en las mezcolanzas más variopintas. Por supuesto, todos tenemos amiguetes recopiladores de las recopilaciones más insospechadas, chistes de Arévalo, chistes de Jaimito Borromeo o las siempre infalibles (e incomprensibles en mi caso) recopilaciones de Músicas del Mundo.

Obviamente, el cometido de estos discos generalmente es conseguir vender más discos que botellas de agua vendió la Expo de Sevilla, pues en estas nos encontramos con uno de los casos dignos de estudio por los agentes Mulder y Scully, el disco que reunía al completo la música de los anuncios de la tele (guau). Lo interesante es que fuera EMI la compañía encargada del tema y tal, y no otras compañías muy dadas a estos trastornos como Globo Mierda o Vale Music. Como testigo de lujo, garajeland estuvo junto a los directivos que parieron esta idea, el jefe encargado (que se estaba comiendo un croissant) hizo una pregunta directa a sus súbditos: ¿qué hacemos para vender mucho sin que tengamos que promocionar apenas?, un directivo dijo que por qué no sacar una recopilación con sonidos de estación de cercanías remezclados por Nacho Cano, fue despedido de inmediato (y con razón); otro propuso un disco de los Beatles con versiones alternativas que incluyeran medio acorde más, a este le hicieron caso; finalmente uno dijo: “vamos a sacar un disco que sean los grandes éxitos de la mejor música de los mejores anuncios de televisión”, y hasta hoy cuatro recopilaciones con ocho discos.




Para preservar la identidad de los individuos hemos aplicado efecto gaussiano a la matrícula y pixelado a sus caretos


Una vez grabados los futuros posavasos, la campaña de marketing empezó a funcionar, y por primera vez los dependientes de Mediamarkt sabían que disco tenían que darte si empezabas a bailar a dúo la canción del anuncio del Trinaranjus. El mundo del boca a boca musical corrió como la pólvora, y semanas después media España podía recorrer las calles en un Ford Scort intentando adivinar con los acompañantes a que anuncio pertenecía cada canción. Imaginen el panorama, discusión aireada por decir: “¿esa canción no es la del anuncio del Mistol?”, y una respuesta del tipo: “no puede ser gallifante, aquí sale un dibujo de una chapa”. Esto último tiene una explicación, en un alarde imaginativo, cada canción venía asociada con un símbolo, el cual implicaba la procedencia televisiva de la canción, todo debido a que no sé podía hacer publicidad del producto (sic). Por ejemplo, si la información era una rueda, eso no quería decir que fuera de un anuncio de Firestone, sino que era de uno de coches, así la EMI se aseguró de que los compradores de sus discos tuvieran algún estimulo intelectual, para que luego digan que nos estamos convirtiendo en los replicantes de Blade Runner.



¿Los Proclaimers o la versión escocesa de los hermanos Calatrava?


Por supuesto el disco no estaba concebido para que se degustase de principio a fin paladeando cada una de las canciones, más bien la estructura de todo el repertorio era carne de cañón para que el botón de rebobinar palante y patrás echara humo, bien definido se podría decir que las canciones estaban puestas como chavales en un partido de fútbol del colegio, al bollo; si no, no se puede explicar que una persona cuerda vaya chillando una canción de Fórmula V y acto seguido interprete una del Bosco a voz en grito.


El disco se iniciaba con la horripilante canción del más pálido de Ultravox, Midge Ure y el "Breath", una canción que tuvo su promoción en un anuncio de Swatch, emitido a discreción en la hora de la siesta y mientras se emitía Roland Garros, lo cual tuvo un efecto psicológico en los aficionados al mundo tenístico. Para continuar, los no menos pesados de The Proclaimers, lanzados al estrellato en España por Retevisión (lástima que el favor no fuera correspondido) a la par que el grupo aprovechó el tirón y sacaba un grandes éxitos donde brillaba el “I´m Gonna Be (500 miles)”. Desde luego no vamos a criticar el repertorio completo, puedes hacerlo tú mismo pinchando la imagen, solo decir que hay espacio para todos, Sly Stone, Undrop (los de la Pepsi), los Kinks, Conchita Piquer, Chumbawamba (¿?) e incluso María Callas, toda una biblia musical era este disco.

En volúmenes posteriores se comprobó que la relación consumidor con coche – anuncio de coche era la que mejor funcionaba y la contraportada se empezó a poblar de ruedas cual cementerio de neumáticos. Finalmente, el buscador del eMule y esa gente que pone en paréntesis donde se ha hecho famosilla una canción ha acabado con estas grandes recopilaciones y sus consumidores. Una pérdida terrible, las dos cosas.

El Mejor Album De Musica De Anuncios TV

Si pinchan en la imagen pueden ver el repertorio completo o piratear su copia como Dios manda (cuidado que el fondo es negro y gasta mucha tinta)

4 comentarios:

Eva dijo...

61 & 49: que sepas que me dejas con el corazón encogío. Esto de los discos recopilatorios de origen televisivo, está directamente ligado a la situación que comentais en el post anterior...me explico. Desde el año 91 al 94 tube que soportar (por parte de personas que creía que me conocían y querían bien) el regalito ("¡sorpresa!, mira que guay, he pensao regalarte la música (¿?) que a tí te gusta...")las siguientes lindezas: Locos por la tele, Locos x la tele 1, Locos x la tele 2, Locos x la tele 3.
Bajo el lema de "Las mejores canciones de tus anuncios favoritos" y unas selecciones realizadas por Rafael Abitbol (que bien) tenía que conformarme con estos cds que aún andan rodando por mi casa...Por favor sólo pido a quien lea esto que eche un ojillo a los títulos antes de regalar estas cosas y que piense en la otra persona. En mi caso, a nadie se le paso por la cabeza que la simbiosis Ana Belén, Dolly Parton, Jazzy Jeff & Fresh Prince y Sam Cooke me da grima y sudores frios. Muchas gracias y enohrabuena por vuestras ocurrencias...voy a beber agua, a ver si se me pasa el susto.

Mr.Mosstrem dijo...

y qué os parecería un recopilatorio con los grandes infrahits publicitarios, repletito de desquiciantes jingles del tipo: Disciclín, Gillette (lo mejoor para el hombree..), Farala etc...para regalar a tus archienemigos o consumidores con y sin coche, que no quieran rehabilitarse?

61 & 49 dijo...

No conocía las andanzas recopilatorias de Locos x la tele, he podido ver por ahí la selección de Abitcuenco y mezcla de forma idónea al Kiss Fm y a M80 radio (los 70, los 80 y los 90, lo mejor), me temo que es una reliquia de disco por el mero hecho de tener la portada más fea en mucho tiempo (y ya es decir), amén de que por fín se dice un verdad como un puño (que hay gente que está loca si se mete entre pecho y demás una canción del príncipe de Bekelar y el amigo Jazz). Entiendo lo del susto, si el agua no funciona hay que tomar algo más fuerte.
Lo que está en marcha es recopilar estas melodias de anuncio que aplican la picadura del alacrán a las canciones y les cambian el significado para vender cualquier cosa, los pobres Madness que venden cocinas de Bosh, o los de Lynyrd Skynyrd que ahora cantan "sweet home tecnocasa". Dicho esto me voy a afeitar con una Wilkinson.

Anónimo dijo...

jejeje pues yo voy loco por comprar el uno y el dos y no sé como...igual me lo decis vosotros o me vendeis el vuestro...un abrazote