viernes, 20 de febrero de 2009

Desde un rincón llegó alguna canción

Los Negativos + Los imposibles - Madrid (Sala Sol)


Aprovechando la reedición de uno de los tres mejores discos españoles de un tiempo a esta parte (Piknik Caleidoscópico, de los Negativos) nos acercamos a la sala Sol para comprobar in situ la vigencia de un cancionero que tiene ya la friolera e incalculable cantidad de veintitrés años. Tener la posibilidad de escuchar en directo todas esas composiciones de toque garajero y psicodélico mientras las letras te tele-transfusionan a un universo Pop bastante particular era una posibilidad que difícilmente se podía dejar escapar, por lo que el desembolso para nuestros monederos repletos de pelusa fue algo menos duro. Para que todo fuera un poco más redondo, Los Imposibles estarían tocando medio tiempo con el añadido cumpleaños de la Sala Sol que cumplía treinta tacazos de golpe y porrazo.

Lo que a priori para nosotros sería el aperitivo para luego podernos untar bien los dedos en mermelada se convirtió en un primero con todas las de la ley: los veinte años que llevan Los Imposibles dando el callo con sus Rickenbaker, R&B y Soul nos dejó un gran sabor de boca; pese a la falta de atención por parte de algún público de los que están de espaldas a un concierto, los madrileños se tornaron en una hora de concierto de muy buenas maneras y francamente divertido que te trasladaba un poquito al Swinging London del que tanto bebe este grupo. La pena es que se tuvieron que enfrentar a las ganas (que ellos mismos tenían) de ver a Carlos Estrada y compañía.

Los Imposibles cantando a trío los coros de "Tiene nombres mil..."


Con puntualidad salían estos últimos. Con un Carles ocultando con unas Ray-Ban Wayfarer, modelo Bob Dylan años sesenta, que para él también han pasado unos cuantos taquillos. Acompañándole como miembro original del grupo solo estaría Alfredo Calonge y Valentí Morató que prefirió estar entre el público que dándole a los palillos en la batería. El arranque, provisto de algún fallo técnico hizo que sonara por los micrófonos uno de los chistes más recurrentes para la gente que oye el nombre de Los Negativos y te replica con media sonrisa que porque no se llaman Los Positivos. Humor semi-negro y muy de Jaimito Borromeo.


Un rasgo muy característico de Los Negativos: Camisa de flores, trompeta y setas en formol

Si alguien pensaba que el concierto se basaría en los temas del Piknik no se llevaría el chasco final que es ir al museo de cera y ver que sólo Freddy Kruger tiene cierto parecido con el de carne y hueso. Una tras otra fueron cayendo las canciones de dicho álbum: “Viaje al Norte”, “No Soy Yo”, “El Club del Cerdo Violeta” y “No Soy Yo (La Psicoastenia)” abrieron el concierto de forma un poco fría; pero solo dejarse llevar por las canciones nos metería rápidamente en el concierto, sin calentamiento previo y jugando por ambas bandas como Villaroya. Los pesos pesados empezaron a aparecer en forma de “Cigarras Panameñas”, un tema tan excepcional como su estribillo, que demuestra que el vocalizante (y atractivo para replicantes) líder de los Planetas no ha inventado el Pop en este país. Al terminar la canción ni el mismísimo Alfredo Calonge, encargado de ponerle voz, se creía que la gente pudiera corear la canción como si la pusieran ayer mismo en cualquier radio fórmula. Entre medias se pudo escuchar “Bagdad” una de las mejores canciones de la irregular carrera de Los Negativos desde su ingenioso debut discográfico.

Se rumoreó que después del concierto un espectador perdió parte de su córnea, pero no queremos culpar al chico de la cámara...

Aprovechando la cita se presentaron algunas canciones de Dandies Entre Basura (última publicación de los barceloneses); entre ellas la que da título al disco, “Parque Portugués” y una psicodélica (e interminable) “Sacerdotisa de la Carne Eléctrica”. Tras una esperada “Graduado en Underground” tocaron “Moscas y Arañas” y casi sin querer el grupo desapareció con la música de la sala que les echó de forma vil y dejándonos con las ganas de al menos escuchar “¿Quién aplastó la Mariposa?”. Pese a ese chasco, salimos con una agradable sonrisa y con un convencimiento muy acusado de que pocas veces se verá por el extenso mapa un disco tan rebosante de ideas como es el Piknik Caleidoscópico. El Piknik fue genial, pero esta vez, fue sobre todo un viaje rápido.

Carles y Alfredo, el reducto psicopop que nos queda tras el abandono musical de Daniel Huarte


7 comentarios:

Un esquimal onanista (como otro cualquiera) dijo...

No conocía a esta banda. Si hacen que unos gamberretes como vosotros se lo pasen en grande entonces es que algo tiene. Tendré que investigar.

Mr.Mosstrem dijo...

No soy yo de los que gustan de cenas recalentadas, ni hablar de historias que han quedado atrás, pero este caso es realmente especial, una pena que no se hagan un viaje al norte...
Una pregunta, cuáles son los otros dos?
Saludos.

Nokenicus dijo...

Hola, pasando a saludar y tambien para invitarte a que pases y veas mi blog a ver si encuentras algo de tu agrado y si te gusta intercambiemos enlaces, una suerte de fucionar dendritas o algo asi diria yo,je.
Saludos y hasta la proxima.

61 y 49 dijo...

@esquimal onanista: Investiga investiga, pero no mucho, realmente tienen un disco que se pega como una lapa (Piknik Caleidoscópico) y otros un tanto más flojetes. Me animas a que pase el vinilo que tengo (según los de Mushroom Pillow solo quinientos locos lo tenemos) y lo subo con calidad, ni te imaginas que sonido se encuentra de este disco por la red.

@Mr. Mosstrem: Lo cierto es que en un principio no estaba muy seguro de ir, pero una fuente de confianza me dijo que en el Purple Weekend estuvieron bien (pese al infame sonido). Estoy intentando ordenar mis ideas sobre los acompañantes. El batería y el bajista saltaban a la legua que eran más jovenzuelos (acabo de decir una palabra de señor mayor) y en su myspace no se aclara mucho. El guitarrista supuse que sería Albert Ramírez, pero hacerse siempre fotos con gafas de Sol y fotos de Eliot Ness me hace difícil reconocerles. Investigaré para cubrir la información.

@Nokenicus: Tu blog me recuerda mucho al personaje de Morgan Freeman en Cadena Perpetua: un tipo que consigue cosas.

Un saludo a todos y perdón por extenderme.

Un esquimal onanista (como otro cualquiera) dijo...

Anímese, anímese señor numeritos, que el saber no ocupa lugar y por lo que usted dice ese disco lo vale.

Mr.Mosstrem dijo...

Mi laconismo con grelos, tan propio de estas fechas en el lugar en donde vivo, ha provocado una pequeña confusión. Con mi pregunta quería saber cuales son los otros dos mejores discos...no quienes eran los menos negativos.
Saludos.

61 y 49 dijo...

Hablarme de delicias gallegas a esta hora es un buen síntoma para que mi estómago empiece a hablarme a gritos.

El fallo no es tuyo sino mío, me perdí la clase de lengua (o como se llame ahora) en la que explicaban aquello de quién, cual, donde, etc.

Para una vez que hago una exageración de esas de “revista independiente y gratuita” me terminan pillando. Supongo que dije tres por no herir sensibilidades, que habrá otros estilos que gusten más. Si tengo que completar la suma diría a Sex Museum que son los siameses y también están bien. Como seguidores más actuales, Lory Meyers, perjudicados por el seguimiento masivo de jerseys de rombos.

¿Ha sido una buena forma de no mojarme? en privado diría que el piknik es el mejor disco de la historia, pero algunos ya saben que eso lo digo en cuanto suena uno de mis discos favoritos. Lección aprendida.
Un abrazo y un video revivalista http://www.youtube.com/watch?v=11zorvMjmEo&feature=related