sábado, 20 de junio de 2009

Verdades como puños, mentiras como pianos (IX)

1. ¿Es cierto que Iggy Pop y Brian Wilson coincidieron una vez en género y número y además, trataron de grabar una canción?

Nuestro veredicto: Bueno, tranquilicemos a la familia: "Mamá, sí, estoy en el talego, pero estoy bien, aquí me dan tres veces de comer y son todos muy amables, de hecho en las duchas no dejan de prestarme sus pastillas de jabón, aunque luego me hacen gestos que no entiendo bien. Aunque lo que termina de ponerme nervioso es que las toallas que utilizamos ni son portuguesas ni tienen tacto de suavizante". Por cierto, al resto de mi familia les dedico toda clase de improperios, ya que a la pregunta del fiscal: "hay alguien que no mataría al acusado", todos levantaron la mano con sorprendente naturalidad.

Ahora, al lío. Como saben todos ustedes, nos encontramos inmersos en la nave del garaje en busca de las más grandes falacias del mundo musical (les permitimos taparse la nariz para imitar el peculiar acento nasal del narrador de las aventuras del comandante Custeau), así que en un acto de desfachatez sin igual, hemos empleado el conocido y sabio truco de 'sacarnos de la manga' esta anécdota para seguir ilustrando la vida, obra y milagros de nuestro protagonista semanal, el gran Iggy Pop. Mi compañero ya ha probado todo tipo de aparatos para intentar hacerse con la tableta de lavar que Iggy tiene por abdominales, tras pasar por el Jes Extender tampoco lo ha conseguido, pero no sé, yo le noto más seguro, más lozano, con más capacidad de ponerse un niki amarillo y tener a una actriz rubia muy natural como mujer...


iggy pop brian wilson alice cooperBastantes problemas he tenido para meterlos en la misma frase como para pensar que alguna vez coincidieron en el mismo código postal



Como todos los que hayan pasado por la catequesis sabrán, además de comprobar que las mañanas de sábados se pueden emplear para muchas cosas, por ejemplo para aprenderte canciones religiosas cuyas letras olvidas según pones un pie en la calle y que el resto del año sustituyes por lo que te viene en gana. Lo sé, iré al infierno. También te sirve para aprender que el número tres tiene cierta importancia en la relligión católica; por ejemplo la santísima trinidad o los tres milagros que se han de dar para que un santo/a sea elevado a los altares.


Si consideramos que el santo es Iggy Pop (y es mucho considerar), tendríamos que buscar tres milagros: el primero podría ser fácilmente que Iggy coincidiera en los 70 en una fiesta con gente como Alice Cooper, David Crosby o Graham Nash. Fiesta de la que era anfitrión Brian Wilson. Digamos que es milagroso que tanta gente musical (y tan diversa y pintiparada) coincidieran en la mansión de Brian. El segundo milagro bien podría ser que a alguno de ellos se le ocurriera sacar una guitarrita o ponerse al piano para grabar algo juntos. Sucedió, según se dice, no se sabe de quién fue la idea, pero sucedió. Sólo nos faltaría el tercer milagro: que esta rareza estuviera registrada en algún lado, aunque fuera en una cinta VHS de 240 con un partido del Mundial 78 a medio borrar. Pero no tenemos constancia de su existencia, aunque pueden preguntar en la isla donde Jesús Gil y Jimi Hendrix juegan al tute, allí todo es posible.



Aquí, un pedacito de Iggy en acústico. En Barcelona y haciendo versiones suaves...


Porcentaje de certeza
: tipo "por un lado sí, pero por otro no". Por un lado, sabemos que las fiestas de los músicos en los 70 eran puras bacanales donde todo era posible, desde los enanos con bandejas de cocaína de las fiestas de Queen, hasta Lemmy de Motorhead amaneciendo en una playa y comiendo una lata de judías con un peine. Por eso, casi nos creemos este rumor. Por otro lado, Brian Wilson no recuerda nada de esto, pero es algo normal en uno de los músicos con más talento del siglo XX, pero también de vida más disoluta. En los años 70, el bueno de Brian ya comenzaba a tener cada vez menos contacto con la realidad y tener discursos con voces interiores, algo así como como cuando Eduardo Punset se dobla a sí mismo en Redes. Tanto fue así que la supuesta sesión con Iggy acabó con la iguana abandonando toda posibilidad de hacer algo potable (tras tres horas esperando a que Brian no cambiara de melodía al piano cada diez segundos) y soltando una frase tan gloriosa como "esto es demasiado extraño, incluso para mí".


Nada más amigos, con esto terminamos nuestra semana dedicada a Iggy Pop. Se despide su amigo Tomás desde su celda, aunque creo que no dudaré mucho aquí, ya que un tal Red me ha conseguido un martillo de gemas, así que he pensado en hacer un túnel con él y taparlo todo con un póster de Scarlett Johansson. Es una idea familiar, seguro que la vi en alguna teletienda. Eso sí, antes de irme dejaré en la pared una firma que espera que se expanda como un rumor en un colegio americano: "Que vuelva su enanísima".


Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein.

3 comentarios:

Un esquimal onanista (como otro cualquiera) dijo...

Yo me lo creo, claro que sí. Es más, apuesto que en aquella fiesta se encontraban también Punset y el Enano Buceador, porque los sesentas fueron así y por ellos lo valen (como en el anuncio de Loreal, sea quien sea ese señor).

WOOD dijo...

Pues en un momento determinado aquí pueden haber más verdades que en un templo. Saludos.

Tomás Verléin dijo...

Hola a los de siempre, si no fuera por ustedes...

@ Esquimal

Punset y el enano buceador? Usted tiene unas ideas muy subversivas. Me los imagino, uno hablando sobre los Hi-risers y los torreznos y el otro de la felicidad de las neuronas.

Mataría a todos los presentes por una cerveza, digo, por haber asistido...

@Wood

Lo peor del asunto es que éste es de los rumores más confirmados que hemos puesto en esta sección. Tiemblen de lo que vendrá después, teniendo en cuenta que siempre vamos a peor.

Saludos y gracias