miércoles, 13 de abril de 2011

¡No puedo creer que lo hayan inventado! (III)




El Spotify, rimas y leyendas




Si esto fuera un blog que reverenciara a los Simpsons sobre todas las cosas ("oh, casualidad, no buscada aliada") podríamos decir sin temor a equivocarnos que Rasca y Pica, la sacrosanta metaserie contenida dentro del mundo de Homer y compañía, encierra en sus metrajes de corta duración todo el conocimiento humano que se puede asimilar de una tacada. Su sabiduría es tal que incluso han conseguido que yo viera la luz, aunque fuera a costa de ver una y otra vez este episodio mientras a mi alrededor, la señorita Weisse y mi numérico compañero movían dos pancartas con las palabras: "Spotify" y "evolución". Tras un rato de zozobra, otro de desesperación de los que sostenían los carteles y una rápida consulta a un libro de ciencias naturales de 4º de EGB llegué a la terrible conclusión: El Spotify hubiera conseguido que Darwin se mesara la barba, (todo grande pensamiento viene siempre dado por este gesto) y dirigiéndose a los listos de la época les hubiera espetado: "sactamente".


No se fíen, estos dos traman funestos planes contra el Cuco, el Bobo y el Zarapito





Dicho lo cual, en Garajeland hemos perpetrado este pequeño texto sobre lo que consideramos importante de esta nueva forma de escuchar música sin sacarla de la funda primero.


Guías "Sr.Mcmazo". Hoy: el Spotify



1) ¿Qué diablos es el Spotify?



Dado que se utiliza en un ordenador, que hay que instalarlo y que necesitas un ratón o un teclado para usarlo sería sorprendente que no fuera un programa para eso, para el ordenador. Una aplicación que te permite tener acceso a un catálogo musical de canciones musicovocales de ayer y hoy (ahora es cuando si me sale bigote me convierto en José María Íñigo). ¿Qué más hay que saber? Pues que te permite escuchar música al momento (más o menos), que es gratis (otro más o menos) y que el logo es verde (esto sí que sí).


Para hacer uso de él, no hace falta levantar a pulso un paso de Semana Santa, como pensaba 61&49, tan solo hay que descargarlo desde su página. Antes también era necesario que alguien te mandara una invitación, alguien que solía ser tu mejor amigo. Ya saben ustedes que los que te proporcionan las adicciones en este mundo suelen ser siempre los más allegados, ya saben aquello del ¿tú también, Bruto?





2) Primeros pasos


De acuerdito, ya está instalada la cosa. ¿Y ahora? Pues lo que recomendaría el Doctor Bartolomé Beltrán: probemos a buscar nuestra música favorita. Empecemos con algún grupo semidesconocido, de carrera irregular y que probablemente tuvieron un boom y luego ya pasaron a ser un Jaime Bores cualquiera. Verbigracia, los Beatles. Bueno, pues piénselo otra vez porque no hay ningún disco de los Fab Four en la base de datos. Antes de arrojarse por la ventana después de cantar cumpleaños feliz, pueden intentarlo con otra medianía tipo Led Zeppelin, de los que tampoco queda rastro alguno. A cambio hay tantos recopilatorios de Elvis Presley que es difícil no encontrar la canción que se andaba buscando. Y esa es la clave, que hay que buscar. Lo bueno es que aquí también contaremos con la ayuda del "quizás quiso decir", amigo inseparable para aquellos que hicimos muchos cuadernillos Rubio, pero nos faltaron las ediciones adaptadas al teclado.



Así es como nos ven en Spotify, pero se equivocan, mis articulaciones no son tan flexibles




Vale, entonces la clave es buscar (muchas veces te llevas sorpresas inesperadas, como encontrar a grupos poco conocidos y favoritos de este blog, como The Scruffs) y cuando encontremos algo que nos satisfaga, lo arrastramos a nuestra lista. Al mismo tiempo, cuando siempre podremos probar la opción: 'artistas similares'. Una característica que comparte la eficacia de aquel mito griego que te permitía ver el Plus con una antena hecha de papel de plata sujetada por tu hermano en ligero escorzo. En realidad, no es que no funcione, es que es todo demasiado autoreferencial (caramba, como este blog): eliges a los Real Kids, pinchas sobre The Dictators y cuál es el primer grupo que recomiendan... un carrusel que sólo satisfará a los amantes de las emociones fuertes tipo el tren de la bruja.


3) El concepto de lo aleatorio


Seamos sensatos, la aleatoriedad del Spotify es tan discutible como la representación pictórica de la dignidad de Kirk Van Houten. Hagamos una prueba empírica: dejen puesto el programa en una sesión de 3 horas; se supone que la probabilidad de que se repita una canción estaría pareja a que por está puerta apareciera Scarlett Johansson desnuda y con un maletín de billetes no consecutivos en las manos ( pausa del autor esperando el milagro), pues como si estuviéramos en una película de Iñárritu, la casualidad parecer ser lo habitual y puede darse el caso de que un grupo suene dos veces y sólo hayas escuchado dos canciones. Si creen que exagero, deberían haber visto mi cara tras sufrir por duplicado el Guantanamera de José Feliciano en cuestión de 10 minutos. En el momento que eso ocurre comienzas a creer en todo: en el heliocentrismo, en la zona-press de Aito y en que es solo un pinchazo y no va a doler nada. "Lo aleatorio y Spotify", cuando quieran hacen una tesis, me tendrán en primera fila tomando notas.



4) La publicidad


Más de 500 años de perfeccionamiento de las técnicas de tortura empleadas por la Inquisición Española (orgullo patrio, no me lo nieguen) han tomado forma, una muy perfeccionada, en el sistema publicitario del Spotify.


Supongamos que te toca explicarle a alguien en qué consiste el Spotify a una persona que nunca ha oído hablar de él, si les dices que el truco para escuchar música gratis es que: 'de vez en cuando se interrumpirá por cuñas publicitarias de 30 segundos', seguramente te contesten: 'no suena mal'. En ese momento, y no otro, es cuando los corazones se rompen y el Necromicón empieza a sacar muertos de las tumbas. En teoría unos pequeños cortes de publicidad por tener gratis todas las canciones del universo conocido parecería un trato más que justo. Les diré dos cosas acerca de esto: en teoría funciona hasta el comunismo, como dijo Homer y que pregunten sobre tratos a un tal Fausto, se ve que él hizo uno que también pintaba bien.


Él también pensó que lo de "ponerle el Spotify" significaba otra cosa


Sí, la publicidad es un peñazo. Es el modelo de la empresa y, si no lo es, debería serlo porque acaba por obsesionarte tanto que eres capaz de pagar por la versión premium e incluso, si es necesario, de donar a varios familiares a la ciencia para eliminar los anuncios. Si este estímulo condicionado no se estudia en las facultades de psicología de todo el mundo es que estamos perdiendo definitivamente el juicio. ¿Y por qué creo que la publicidad del Spotify podría unir al mundo frente a un enemigo común? Porque es malvada, pero con un nivel de maldad que deja a varios de nuestros más queridos dictadores de república bananera en malos de opereta. ¿No me creen? He aquí la tipología de los anuncios del Spotify que pueden aparecer entre, pongamos, el Mistic Eyes de Them y el Love & Happiness de Al Green:



1) Uno propio del Spotify: que suele venir acompañado de un señor locutor, probablemente con bigote, que te cuenta alguna característica de la aplicación. La cuña es perfectamente odiable desde el principio de la misma, porque todas ellas empiezan con un "hola" enunciado con un tonillo que se te queda inmediatamente pegado a tu cabeza y que comienzas a escuchar por todas partes. "Hola" en la frutería, "hola" en la cola del autobús, "Hola en cualquier sitio". Tras un par de días tu estado es parecido al de Homer con la "MOUdista" y al que MOudruga, Dios le ayuda.



2) El de los nombres cambiantes: en este apartado tienen cabida cualquier artista que tenga un politono entre los tres más descargados de España. Lo divertido del caso es que el anuncio vuelve siempre que habrías logrado olvidarte de él y, lo que es mucho peor, que te lo conoces tan bien que notas si han cambiado algo. Yo he sido víctima de tal proceso, tras cerciorarme de que Floraida (que no, no es una chica) cambió su nombre al mes de anunciarse en Spotify por Florida. En realidad, en ambos casos se referían al maromo de la foto, aunque yo en principio me pregunté si no sería un homenaje a Florinda Chico que nos dejó hace bien poco. En cualquier caso, conocerse al dedillo una publicidad y saber quién este señor ya es motivo suficiente para amargarnos el día. Si no me creen, prueben a poner su nombre en Youtube y, si no perdieron el valor como el león cobarde de "El Mago de Oz" , denle al play.




3) El de "Melendis": el Anibal Lecter de los anuncios del Spotify. Que alguien te obligue a escuchar el nuevo single de nuestro querido artista (antes con rastas, ahora con flequillo alisado) es ya de por sí un gran acto de crueldad; que lo hagan 3 y 4 veces en el día sin avisar es para que abran diligencias en la Haya. Si desconocen el significado y alcance de estas palabras: "Yo subo como la marea, yo bajo como la tensión" o no les han chirriado los dientes ante tanto verso libre pleno de talento: "mis sentimientos van en chándal, los tuyos visten de Dior" les diría que no se preocupen más: su vida es plena y feliz. No sé si las ventas del disco de Melendi subieron tras los anuncios en Spotify, pero sé de buena tinta que mucha gente pasó de la total indiferencia a pensar en formar parte de la antigua y mística sociedad conocida como los No-Melendi (con sus monos interpretando la batalla de Gettysburg y todo). Incluso hay un caso documentado por la benemérita que habla sobre un hombre que responde a las iniciales T.V. y que tras escuchar por cuarta vez en el día, tuvo una reacción parecida a la de Begbie en Trainspotting




Declaraciones de Melendi a Garajeland: "Yo siempre a tope con lo mío"


Así que ya saben, aquí les dejamos esta guía que seguramente no les haya aclarado nada (la especialidad de la casa), pero que esperamos les sirva para comprender mejor a los que piensan en "Spotify" como nombre de sus hijos y esos otros que lo ponen a la altura de una colección de cuadros de payasos tristes o como fuente de toda la depravación, protervia y malicia de nuestro universo. Desde Garajeland recomendamos usarlo con mesura, siempre acompañado por un vinilo bajo el brazo y, preferiblemente, con una recortada y una motosierra a prudencial distancia. Antes de dar al play recuerden este mantra: "mi nombre es Ash, electrodomésticos". Ha salvado vidas.


Vuestro amigo en el tiempo, Tomás Verlein

18 comentarios:

vanvic68 dijo...

Solo puedo decir que he sucumbido a los encantos de spotify, no lo puedo evitar. También me he unido a los No-Melendi, pero además he decubierto esa pequeña pero útil herramienta que se llama spotitool que me cambia los anuncios por unos segundos de dulce silencio hasta que comienza la próxima canción. Por lo demás, enhorabuena por la entrada y por el blog. Te tengo en mi blogroll. Hasta otra.

Troy McClure dijo...

me descojono vivo...

En referencia a la logia NO-MELENDI, recuerdo una época de mi vida en la que me rondaba la idea de hacer una camiseta de Manu Chao en la que aparecía su cabeza en la línea de fuego de una Smith&Wesson de 6 balas, sobre un texto que rezaba "CHAO, MANU".

Ahora solo asesino Papas Noeles y Reyes Magos de pega, de esos que suben por los balcones en Navidad. Soy un piltrafilla.

Savoy Truffle dijo...

Lo siento, no puedo con el Spotify, y si además me dices que no hay discos de los Beatles y los Led Zeppelin, ¿para qué mierda está hecho, para engañar al personal? No, no, querido Don Tomás Verléin, en este pais hay una cosa que se llama Justicia, y que no se aplica en su justa medida. sí que a prtir de ahora crearemos aparte del Club de los No-Melendis, el Club de los Chao-Manu, también incorporaremos... El Club de los Te odio-Alejandro Sanz, El Club Te voy a cortar la cabeza-David Bisbal, o para rematar el Club Joder que buena estás-Scarlett Johansson, mecaguentodo!!!
Spotify, o la leyenda de una canal fariseo!!!
Brazzzos Don Tomás!!!

Johnny Dibud dijo...

D.Tomás, me acabo de percatar. Vd. es un filántropo.

Yo la verdad es que salvo rara excepción paso olímpicamente del spotify. Bastante material auditivo tengo acumuladof y poco tiempo. Creo que le haría caso si lo pusieran en mi coche. Ahí si que le daría cancha, mira, lo acabo de pensar.

Dichosos los ojos de ver a Mr.Troy, lo observo sano y centrado. Brazzzzos.

Troy McClure dijo...

Johnny, me atrevo a decir que has dado con el avatar definitivo. Este es el que más me gusta. Por cierto, se te ve algo tras el premolar que no alcanzo a discernir si es el sobaquillo de un mejillón o un tendón de codorniz.

De centrado tengo poco ultimamente. Os tengo a todos muy abandonados...

Saludos a todos.

vinti dijo...

Gasto el spotyfy pero con cuentagotas. Acabo escuchando los singles de los Rolling Stones y el village green preservation de los kinks, o como no, los jayhawks. Pero cierto es, que la mayoría de veces busco algo y me dice quiso decir.
Es un gran avance, pero la cuando la publicidad hace mella, incluso escuchando a beethoven, se paraliza la magia de lo que escuchas. Premium??? no, ni por asomo.
De hecho, algo he escuchado que spotify ha dejado de ser gratuito y ya se ha de pasar por caja.
Intentaré averiguarlo a continuación.

Gran comentario de texto D.Verlein. A sus pies. Saludos.

Savoy Truffle dijo...

Según parece ahora ha salido un Seat Ibiza con el Spotify (Sin los Beatles y Led Zeppelin) incorporado, así que me temo que ese modelo no me lo voy a comprar, por muchas razones, pero sobre todo por esa.
Saludos.

P.D.: Vinti, parece que escuchamos casi los mismo... je, je, je.

Charlie don't Surf dijo...

Sí, a partir del 1 de mayo limitaciones en el spotify.

Respecto a su uso y tal, para mi ha sido una sorpresa. Suelo usarlo para escuchar cosas diferentes a las que están habituados mis oídos, algo que agradezco (buenos descubrimientos accidentales, por cierto).

Los anuncios despiertan en ocasiones impulsos asesinos, especialmente cuando grandes artistas de cuyos nombres no quiero acordarme y que quieres mantener lejos de tu vida se cuelan violentamente en tu casa mientras estás concentrado en marcar el resultado del encuentro Ponferradina-Salamanca en la quiniela, pero en realidad todo esto puede evitarse. Por otro lado, cinco aurelios es un precio bien razonable para acabar para siempre con "mis sentimientos van en chandal y los tuyos visten de dior".

Existen ya alternativas al spotify. Ahí va un ejemplo:
http://listen.grooveshark.com/#/

Venga, saludos a todo el mundo.

Johnny Dibud dijo...

Apreciado Troy, sabes que te quiero y que no me olvido de ti, pero ese afecto sin lengua y por supuesto sin comernos las pollas. Por cierto, publica otro comentario en esta entrada y comprobarás que mi lengua puede tener magia, o quizás sea una mandíbula desencajada con necesidad de acudir urgente al cirujano maxilofacial.

Más cosas, retiro lo que dije del coche, es cierto lo que dice D. Trufa de Saboya, hay un Ibiza que lo intentan colocar porque lleva el Spotify. Paso del Ibiza y del Spotify, mi único deseo es que me toque la lotería para viajar a Australia antes de hacerme mayor.

Tomás Verléin dijo...

Saludos a los parroquianos habituales y a los no habituales. Un placer tenerlos por aquí.

Al tema y tal:

@vanvic68

Muchas gracias por dejar su comentario. Mis informadores me informan (qué otra cosa podrían hacer?) que usted ha llegado aquí gracias a la ímproba labor de nuestro menestro levantino. Cuya publicidad gratuita sólo es comparable a la que se hace al nesquik en este blog. Para darle las gracias del todo al señor Dibud sólo se me ocurre enviarle a mi madre por mensajería express y que ella se encargue de agasajarle con unas torrijas de temporada.

Estoy con usted, Spotify me parece realmente útil. En mi trabajo es el arma para poder escuchar música sin tener que cargar con un remolque lleno de cedés o poder darles una oportunidad en tiempo real a las recomendaciones que 61&49 me suele enviar por paloma mensajera.

No conocía esa herramienta (de hecho utilizo otra llamada Simplicity que no funciona muy fina). Intentaré darle candela para poder obviar a Eliza Doolitle, mi actual diana para dardos.

@Troy

He contactado con varios fabricantes textiles que se muestran muy interesados en sus ideas comerciales. Uno de ellos querría proponer interesantes cambios de diseño, como el color rosa y unos floripondios, parte fuerte de la línea otoño/invierno. Por si le interesa me ha dejado una tarjeta: "Fábrica de la Prada, telares, ropajes y otras prendas que ponerse". Como número de contacto aparece un tal Pedro J.

Hablando en serio. Necesito esa camiseta de la que me habla. LA NECESITO.

@Mr. trufa escarchada

Vamos, vamos, no se me soliviante. Sí, en el Spotify no están esos dos grupúsculos, pero el catálogo se amplía día a día y es bastante sencillo encontrar cosas chulas. Al final soy más de darle su espacio a todo, el Spotify para determinados momentos es una alternativa más que buena a llevar kilos y kilos de música en formato físico y te quita de encima la necesidad de ir cambiando la música del mp3 cuando no tienes tiempo para ello.

Eso sí, con Melendis no tengo piedad. Que le corten la melena alisada con plancha!

@Johnny tongue

No se crea, soy más de la cofradia de "lo mío pa mí". Enseñanzas de Charles Montgomery Burns. Ya le digo, la cosa verde ésta tiene sus momentos. La cuestión es aprovechar las virtudes de cada uno e invitar a los colegas a que cojan la última croqueta albergando el secreto anhelo de que digan que no y zampársela uno mismo. No me miren así: ustedes también lo hacen.

@Troy

Centrado? Un hombre cuya película de cabecera es "¡Que vienen los socialistas!". Vive Dios que eso no es posible.

@Vinti

Lo dicho (Señores del Spotify, ya es hora de que me regalen algo, tanta publicidad gratuita en un blog de tanto postín...): a mi me vale como alternativa para escuchar música cuando no estoy en casa ni esperando cola en el bus. Hacerse premium cuesta 10 euros al mes, pero hay una alternativa por 5 auerilos que elimina de su vida las mareas que suben y a Florida.

A mí no me parece caro y más si pienso que yo soy de los que abogan por la llegada a España de un servicio de alquiler de pelis por más o menos esa cantidad al mes(Netflix). Si lo necesito, y la publicidad llega a casnarme mucho, pagaré o le robaré el tarro de las propinas a mi compañero.

@Trufa 2

No se ponga estupendo, todos sabemos que estuvo haciendo cuentas para hacerse con ...

Tomás Verléin dijo...

@Charlie

Pongan mi firma debajo de lo que ha puesto el amigo Charlie. Y una X al Ponferradina-Salamanca.

Efectivamente, hay limitaciones a partir de mayo. !0 horas gratias al mes y no poder escuchar una misma canción más de 5 veces en ese mismo rango de tiempo.

@Johnny

Sepan ustedes que podemos habilitarles unas salas para el vis a vis...

También les informo: el euromillones ahora va a ser los martes y los viernes. Doble oportunidad para las ilusiones, los viajes a Nueva Zelanda y los lloros desesperados mientras se rasgan los boletos no premiados. Placeres mundanos se llaman.

Muchas gracias a todos por pasarse. Les apreciamos. Ya lo saben.

Brazos

Tomás Verléin dijo...

Con lo que quría hacerse la trufa... http://www.youtube.com/watch?v=42lsqUYd14Y

61 y 49 dijo...

Querido apañero postmoderno.

Mi afición al Spotify se debe principalmente a mi recién descubierto sentido por la modernidad: se empieza con Spotify, se sigue comprando unas acciones de Terra y se termina por no parecer Paco Martinez Soria.

Fui reticente al principio, diciendo las palabras mágicas de un buen pirado musical: "en Spotify no hay nada", pero cada vez me convence más y ya estoy ahorrando cinco euros al mes del bote de monedas que utilizo para alimentos de primera necesidad para hacerme con cuenta No-Floraida. Que los Beatles no están? los conozco bien, tampoco Led Zeppelin? eso nunca es un problema para mi.

En cuanto a Melendi, yo no le cortaría la melena, sino la cabeza. Y no diga lo contrario que ha visto tantos episodios como yo de Rasca y Pica.

Brazzos a todos.

PD: Ese Clio rojo fue el primer coche que conduje, visto con perspectiva he envejecido con menos pechos y menos labios gruesos que Ana Torrija (por aquello de las fechas).

Troy McClure dijo...

Pues yo confieso que he picado y que en ocasiones, además de ver muertos (por hipercolesterolemia tras la experiencia MELO'S), pincho el icono verde.

Lo de la publicidad no esta tan mal; prueben a hacer como yo: cómprense todo lo que anuncian, que son una hedionda bosta compostable de mamut (alimentado en el MELO'S, ¿dónde si no?), y ya verán como con la repetición de los anuncios, uno acaba diciendo: "joder que compra más cojonuda he hecho".

Les dejo, que tengo que ir a casa de mis patriarcas en mi nuevo y flamante Ibiza...

P.S.: Realmente soy más de los Podcast de El Sotano de Radio 3. No me hagan cambiar ni me laven las rastas: ya saben que yo voy a piñon fijo...

Savoy Truffle dijo...

Madre mia Don Tomás va a ganar usted, pero es que si me tocas a los Beatles y Led Zeppelin (apara mi imprescindibles aunque Don 61 & 49, no lo comparta conmigo) y me los apartas del cacharro verde, pues pierde su aquel, que le vamos a hacer. De todas formas lo que más me molesta es esa publicidad repetitiva. Soy como Troy, me gustaban más las cuñas de Radio 3, aunque yo tampoco me voy a poner rastas ni pareos orientales como los presentadores de Radio 3... que los he visto ehh?
Brazzzos.

Savoy Truffle dijo...

P.D.: Por cierto, ¿porqué juegan ustedes tanto con mi nombre...? Trufa de Saboya, Trufa encharcada( explíque esto Don Tomás, please, Trufa 2, éste es genial, suena como enamorados)... ¿Se lo pasan bien ehhh?
¡¡¡Hala Madrid!!!
Más brazzzos.

Tomás Verléin dijo...

@ Querido compañero mesetario

Está en lo cierto: su tendencia a mostrarse poco receptivo a los cambios le acerca a Paco Martínez Soria, también que cuando se sienta cerca de una fémina no pueda reprimirse y le suele aquello de: "hombre, una pierna (cachetito en el muslamen) y al lado tienes otra (más cachetitos)...". No obstante, le queremos por todo ello, además es verdad que se está modernizando, creo que le he visto utilizar el Altavista para buscar cosas en "eso" de Internet.

Como sabrá, ya le tengo echado el ojo a su tarro de las propinas. Pronto podremos escenificar esto: http://www.youtube.com/watch?v=FQbRojuOopQ

Ostras! No recordaba que su Clio rojo era el modelo de Mecano...

@Troy

"y ya verán como con la repetición de los anuncios, uno acaba diciendo: "joder que compra más cojonuda he hecho".

lagrimones de risa ante este párrafo. Esa adoctrinamiento publicitario recibiría seguro el Goebbels seal of approval.

@Savoy Truffle

Pareos en los presentadores de Radio 3! Una guerra les hacía yo pasar. Tengan por seguro que si nosotros hacemos alguna vez un podcast (programa de radio o similares) contaremos verdades a medias e iremos desnudos de cintura para abajo, como mandan los cánones.

Lo de su nombre es como preguntarse por qué los Simpsons siguen contratando como abogado a Lionel Hutz. Perdónenos, que estamos muy mal de lo nuestro. Si tiene algún problema dejamos de hacerlo, pero es que su nombre da lugar a muchos juegos, es como idolatrar a Troy. Uno empieza y luego ya no sabe como parar...

Lo de la trufa escarchada salió de repente. Pero suena a restaurante de postín, no me lo negará?

Brazos a todos

Savoy Truffle dijo...

Caballeros, apúntenme en ese programa de radio, se lo pido por favor, y no porque quiera verles desnudos de cintura para abajo, Dios me libre, pero es que nos íbamos a descojonar de lo lindo... sólo pensando lo que íbamos a poner y de lo que íbamos a parlamentar... ¿El baile de John Turturro en O Brother!, por ejemplo?
Por Dios Don Tomás, si a mi me parece bien, pero lo de la Trufa Escarchada claro, si que parece el Nombre de un Restaurante... había uno muy bueno que desapareció que se llamaba La Trufa Blanca... arrrggghhh ¡¡¡qué recuerdos!!!
Lo que pasa que claro hablar de "La Trufa" puede aparentar que soy del sexo femenino, pero nada más lejos de la realidad.
Brazzzos blancos y más blancos (sentido futbolístico, claro).